Senderos de arte y naturaleza

Parc Natural dels Ports. Seis intervenciones artísticas efímeras se inspiran en el entorno natural para recordar su valor

13 mayo 2019 09:57 | Actualizado a 23 mayo 2019 15:39
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«Comprender el significado de la naturaleza requiere mirar las raíces mismas del misterio de la existencia. Lo primero que sentimos es interés y atracción. La atracción lleva a la admiración, y al respeto. Solo quien admira puede conocer, pues se deja inundar de realidad, profundizando en el conocimiento del objeto admirado. Con admiración, el atractivo se transforma en amor». 

Con estas palabras Sergi Quiñonero, coordinador del proyecto Els Ports, Natura i Art, invitó a los asistentes (más de un centenar de personas) a disfrutar de la experiencia, y descubrir diferentes intervenciones artísticas efímeras resguardadas en los senderos del Parc Natural dels Ports, en Horta de Sant Joan. «A través de esta mirada, que los artistas nos dan de la naturaleza y del entorno, pretendemos despertar nuestro amor, estima y respecto por este entorno», destacó Sergi Quiñonero. 

El artista, Jaume Vidal (Amposta) inauguró el recorrido. «Para mí, las obras tienen una visión muy romántica y destaco la carga simbólica del hombre frente a la naturaleza. Represento los límites catastrales que hay en la zona de Els Ports. Aunque la naturaleza no tiene fronteras, y se puede expandir, el hombre crea límites y son los que he materializado y he hecho visibles», describió el artista, que durante el itinerario exhibió un total de tres piezas, que se adaptaron de forma diferente al paisaje.  

La escultora Beatrice Bizot, afincada en Tarragona, sorprendió a los asistentes. La fusión del arte y la naturaleza se materializó en rostros de cemento para «expresar la humanidad y el reflejo de la interioridad. Esta zona es naturaleza pura y belleza». «Las caras son testigos de la presencia humana. He intentado que se integren de forma disimulada en la naturaleza», explicó la artista.

Un intercambio de elementos del bosque y del paisaje de Els Ports y la comarca de La Garrotxa. Fue la propuesta que materializó Dolors Puigdemont. Musgo y líquenes; hojas de magnolio; pedúnculos de azucenas africanas y cortezas de abedul, entre otros, fueron algunos de los elementos que descubrieron los visitantes. La escenificación recordaba la «expansión de la naturaleza en círculos», un montaje en el que los hilos del sol y el agua, sustentaban y daban vida al bosque. 

Roger Caparó (Riudoms) reflexionó sobre qué es hoy en día la naturaleza y cómo la vivimos. «Estamos en Els Ports donde la naturaleza tiene garantizada su libertad. Pero hay unos límites. El mundo no es un parque natural, sino que gran parte del mundo no tiene garantizada su libertad natural», explicó en voz alta el artista. El resultado fue una ‘jaula a la inversa’. «Una jaula donde dentro hay la libertad, y para ello he utilizado los bebederos para pájaros, que nos puede remitir a la jaula pero también al hecho de beber de la naturaleza que es una de las constantes de la cultura», argumentó Roger Caparó.

Los artistas despiertan el amor, estima y respeto por la naturaleza y el arte

Más adelante los asistentes se encontraron de nuevo con los rostros de la escultora Beatrice Bizot. Esta vez yacían en el agua. 

Después, la poesía tomó la palabra a través del escritor Jesús M. Tibau (Tortosa). La intervención poética empezó con un recital de animales y plantas de Els Ports, que más tarde fueron protagonistas de un poema: «Un respira cada nit per lluitar contra la manca d’aire, perquè es mor d’enveja del falcó pelegrí […]. Un camina amb massa por de vegades, aixafa vidres trencats d’amor, i li dol si s’espanta l’esquirol o si el grèvol no esclata aquest desembre amb el seu vestit tacat de roig […]», fueron algunos de los versos que recitó Jesús M. Tibau. Después tuvo palabras para la escultora Beatrice Bizot. 

El escritor también cautivó la atención de los visitantes con la lectura de microcuentos: «Va sotmetre l’estat de la parella a una moció de confiança, obtingué un vot a favor i una abstenció; algunes victòries esdevenen doloroses derrotes». Acabó dedicando una selección de aforismos: «De vegades perdo el temps, és una venjança anticipada per quan el temps em perdi a mi», «Mai, sempre, tirania adverbial». 

En los senderos del arte y la naturaleza se cruzaron otras dos intervenciones artísticas de Jaume Vidal. El recorrido acabó con la performace de Ana Matey (Madrid), en el área interpretativa de la Marbrera. Sergi Quiñonero explicó que «la artista ha jugado con el cuerpo, el espacio y el tiempo, apropiándose de una majestuosa zona como es la Marbrera, una herida en la naturaleza y que se ha convertido en un espacio sacro». El resultado fue una propuesta visual que recordó el eterno encuentro entre el arte y la naturaleza

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