Finlandia y Suecia tienen miedo de Putin tras la invasión de Ucrania

Si bien ambos países son miembros de la UE, eso no les da seguridad, porque ésta carece de una defensa común entre los países miembros: la defensa y la seguridad están en la OTAN

19 mayo 2022 12:19 | Actualizado a 19 mayo 2022 12:20
Salvador Aragonès
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La anunciada ampliación «urgente» de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte, en inglés NATO) con dos países escandinavos, Finlandia y Suecia, supone una gran novedad en el nuevo mapa geopolítico y militar en Europa. La petición de ingreso en la OTAN, ya se ha formalizado.

Es muy significativo que, durante toda la guerra fría, Finlandia y Suecia se mantuvieron neutrales sin pertenecer a ningún bloque militar. Sin embargo, ahora, con la invasión de Ucrania, quieren ingresar en la OTAN porque necesitan un paraguas más seguro frente a Rusia. Putin representa un peligro para sus vecinos europeos.

Si bien Finlandia y Suecia son miembros de la Unión Europea, eso no les da seguridad, porque la UE carece de una defensa común entre los países miembros: la defensa y la seguridad están en la OTAN, en la que participan 30 países, y están, además de Estados Unidos y Canadá, prácticamente todos los europeos, incluida Turquía, menos Ucrania, Georgia y Moldavia, que Moscú quiere controlar.

Para Putin esta decisión de los dos países escandinavos supone una nueva derrota o bofetada, por cuanto su perímetro o frontera con el Pacto Atlántico se amplía en 1.340 kilómetros. El acuerdo de ingresar en la OTAN deberá ser ratificado por los 30 parlamentos de los países miembros, y esto requiere un poco de tiempo.

Turquía, y su presidente Recep Tayyip Erdogan se opone al ingreso de Suecia porque no ha condenado a los «terroristas kurdos» y no los ha puesto en la lista negra, cuando en Europa considera al PKK (Partido de los trabajadores del Kurdistán) un grupo terrorista.

La oposición de Turquía
-después de celebrarse el Consejo de la OTAN en Berlín este fin de semana- al ingreso de Finlandia y Suecia, no parece un obstáculo importante. El vicesecretario general de la OTAN, Mircea Geoana, dijo en Berlín: «Estoy convencido de que, como aliados que somos los miembros de la OTAN, Turquía verá de una manera constructiva y positiva el ingreso de Finlandia y Suecia en la OTAN». El Consejo de la OTAN, formado por los ministros de Asuntos Exteriores de los treinta países miembros, aceptó con mucho agrado el futuro ingreso de los dos países escandinavos. Ya se han reunido los presidentes de Finlandia y de Suecia para confirmar su decisión de ingresar en la OTAN, y también lo han ratificado sendos parlamentos. El proceso está en marcha y está ahora en Bruselas.

La Rusia de Putin, a través de su ministro de Asuntos Exteriores, Serguei Lavrov, ha anunciado que habrá represalias económicas y militares de consumarse este ingreso. De momento, Rusia ha cortado el flujo eléctrico que iba a Finlandia, y que abastecía de electricidad el 15% de este país. Pero esto es fácil sustituir. También se ha hablado que Rusia puede acercar a la frontera con Finlandia su armamento nuclear.

Suecia, por su parte, si bien no tiene frontera con Rusia, sí que controla, junto a Dinamarca (también de la OTAN) los pasos marítimos del mar Báltico hasta el océano Atlántico, y por tanto las salidas del tráfico marítimo desde la cuña rusa de Kaliningrado (entre Polonia y Lituania) al Atlántico.

Dado que se retrasará unos meses la entrada formal de los dos países a la Alianza Atlántica, por si Moscú quiere adelantarse a una posible invasión, no podría aplicarse el artículo 5 del Tratado de la OTAN (que dice que si un país es atacado, todos los países de la Alianza se unirán a él en su defensa). Sin embargo, Finlandia ya tiene un acuerdo de ayuda militar con Gran Bretaña para hacer frente a las divisiones rusas, si fuera necesario.

Están rotos los escenarios geoestrégicos de Europa, y Rusia, que al invadir Ucrania dijo que buscaba su seguridad, será hoy menos segura en relación con la Alianza Atlántica. Putin, al invadir Ucrania, se ha enfrentado con Europa y los Estados Unidos –que son realmente los que garantizan con su poderío militar la seguridad de los países miembros de la OTAN–.

¿Por qué Vladimir Putin calibró tan mal sus fuerzas y las repercusiones de la invasión de Ucrania? Seguramente, al decir de los expertos en Rusia, Putin no tuvo buena información de lo que podría pasar, ni en lo militar ni en lo económico. Y eso le pasa por rodearse de personas que sólo le informan de lo que quiere él oír. No conoce la realidad.

Ucrania era un país entrenado por Gran Bretaña desde hacía años con armamento muy cualificado. El ejército ruso entró en Ucrania engañado: «!vamos a liberar del nazismo a nuestros compatriotas!». Pero la realidad resultó que era una guerra cruenta. El ejército se desmoralizó y hubo miles de bajas y mucho material militar ruso destruido. No se lo esperaban. Recuerden el llamamiento de Putin a los militares ucranianos para un golpe de estado contra Zelenski. No pasó nada.

La situación actual está estancada. Rusia no avanza y pierde algunas ciudades que había conquistado. La guerra, de seguir así, durará, pero con menos intensidad.

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