Los estorninos resisten en Reus

En la Llibertat y cerca de la plaza de la Pastoreta hay sistemas sonoros para ahuyentar estos pájaros, aunque se siguen concentrando en algunos puntos, como el Passeig Prim y el barrio Niloga, que acaban llenos de excrementos

15 marzo 2022 19:00 | Actualizado a 16 marzo 2022 15:29
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Cada tarde, alrededor de las 17 horas, los altavoces instalados en árboles de la plaza de la Llibertat y Passeig Prim de Reus empiezan a emitir sonidos que imitan a predadores, como gavilanes o lechuzas, con el fin de ahuyentar a los estorninos. Parece que el sistema funciona «y la verdad es que este año estamos más tranquilos», decían ayer por la mañana desde ADN Sistaré, en la misma plaza de la Llibertat. Pero en otras zonas de la ciudad, esta especie resiste.

En el barrio Niloga, vecinos señalan la suciedad que generan estos pájaros en plazas como la de Lluís Domènech i Montaner o la del Pintor Ferré Revascall. «Estos días, con la lluvia, muchos excrementos han desaparecido», explica un vecino de la misma plaza. Aun así, ya se visualizan en varios puntos excrementos recientes. «Si ya no hay tantos es por la lluvia, no porque pase la brigada a limpiar», dice también Joan, otro vecino.

El Passeig Prim es otro foco donde los estorninos siguen estando presentes. En este punto hay instalados sistemas de sonidos que se activan a diario con el fin de ahuyentar los pájaros, aunque siguen presentes, según se quejan algunos vecinos de este punto. Especialmente se concentran en el tramo del paseo más cercano a la plaza de la Pastoreta, donde hay algún banco con excrementos. También en algunos puntos hay concentración de defecaciones, que es lo que molesta más a los vecinos, además de los ruidos que generan los estorninos a última hora de la tarde.

El Ayuntamiento es consciente de la problemática y fuentes consultadas destacan que se trabaja con el sistema de altavoces porque se valora como un sistema efectivo para el control de estorninos en la ciudad. Como se detalla, la finalidad de emitir sonidos de aves predadoras es que los estorninos se sientan inseguros en las zonas que, durante el invierno, usan como dormideras y que acaben abandonando estos puntos.

Es al terminar la época estival que los estorninos empiezan a formar nubes y se desplazan buscando alimento durante el día. Cuando llega la noche, buscan la seguridad y el calor de plazas y ramblas de pueblos y ciudades. Se disponen en los árboles, principalmente plataneros, que se convierten en dormideros. Es por ello que, en el caso de Reus, se ubican en la zona de la plaza de la Llibertat y Passeig Prim, donde hay plataneros, y ahora también en plazas del barrio Niloga, donde hay también este tipo de árbol.

La presencia de estos pájaros causa suciedad, ruidos y otras molestias y, para evitarlo, el consistorio coloca sistemas sonoros para ahuyentarlos. Según detallan las fuentes consultadas, estos altavoces se instalan y se quitan de forma anual. Y es que cada temporada se colocan en función de la detección de presencia de los pájaros, que varía cada año en función de la meteorología. Teniendo esto en cuenta, este invierno se ha actuado en dos puntos con especial afectación de estorninos: uno en la plaza Libertad y otro en la zona del Passeig Prim, junto a la plaza de la Pastoreta. Los sistemas de sonido se instalaron en noviembre y se prevé su retirada durante las primeras semanas de abril, cuando los estorninos dejan la ciudad.

Así pues, en el caso concreto del Passeig Prim ya se está actuando, aunque el problema no se ha acabado de solucionar. En cuanto a la plaza de la Llibertat, esta temporada ha sido bastante tranquila, según bares y restaurantes de la zona. Nada que ver con otros años, en los que suelo, bancos y pérgolas se han teñido con excrementos. Años atrás, incluso se utilizaron águilas y cohetes para ahuyentar a los estorninos. Ahora, el método usado es el de los sistemas sonoros y han tenido su efecto, pero el problema se ha trasladado unas calles más arriba, por las plazas de Lluís Domènech i Montaner y la del Pintor Ferré Revascall.

Suciedad y botellones

Pero los problemas de suciedad en estas plazas del barrio Niloga no se deben únicamente a los excrementos de estorninos. Y es que los vecinos también se quejan de otras cuestiones, como el incivismo de algunos propietarios de perro que no recogen las defecaciones de sus mascotas o aquellos que dejan que los animales entren en las zonas ajardinadas. Joan, vecino de la plaza de Lluís Domènech i Montaner, recuerda que hay carteles que prohíben el acceso de perros en las zonas ajardinadas, «pero hay propietarios que no hacen caso», se queja. Y el resultado es visible: varios hoyos por toda la zona de césped.

«No es que tengamos las plazas del barrio descuidadas, sino que se trata de la mala praxis de la gente, de la falta de civismo», señala el presidente de la Associació de Veïns Reus Nord, Josep Ramon Ferré, que subraya que en los últimos meses ha notado una mejora muy considerable en la limpieza que se hace de las calles. En esta línea, relata que, cada vez que detecta algún foco de suciedad o algo que está en malas condiciones, «hago una foto y lo comunico a la concejalía y lo arreglan».

Así pues, en cuestión de limpieza de la vía pública, desde la asociación vecinal no hay queja, sino que se denuncia el incivismo, que también se traduce con botellones de jóvenes. Así lo explica Joan, lo reconoce también Ferré y, de hecho, en la plaza de Lluís Domènech i Montaner se hace visible: entre unos matorrales se vislumbra una botella de alcohol.

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