El tramo Tarragona-Sant Vicenç de Calders estará sin servicio tres meses por las obras del Corredor

Adif no ha concretado cuándo se producirá el corte de circulación que comportará importantes afectaciones. Una de las opciones que se sopesa es a partir de septiembre

03 febrero 2024 18:06 | Actualizado a 04 febrero 2024 07:00
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Las obras de instalación del tercer carril comportarán importantes afectaciones ferroviarias para los usuarios de las comarcas del sur de Catalunya. Y es que en los próximos meses se verá interrumpida la circulación de todos los trenes en el tramo entre Tarragona y Sant Vicenç de Calders, por lo que los viajeros deberán utilizar un transporte alternativo por carretera.

Esta suspensión temporal del servicio vendrá determinada por los trabajos de adaptación al ancho internacional que tienen que hacerse en el túnel de Roda de Berà. La obra es compleja y, tras finalizar la actuación en el nudo de Castellbisbal y Martorell, constituye uno de los últimos escollos para la puesta en servicio de este tramo del Corredor del Mediterrani entre Vila-seca y Castellbisbal.

La actuación prevista consistirá en aumentar las dimensiones de la sección actual, mediante el rebaje de la rasante del túnel de La Mina, con una longitud de 422 metros. Según informó Adif en un comunicado, se trata de una actuación «obligatoria para cumplir con los estándares de interoperabilidad que obliga el tercer carril».

Para ello, se trabajará tanto en el interior del túnel como en la parte exterior, donde está previsto un rebaje de la plataforma ferroviaria y un refuerzo de la bóveda así como de la superficie de hormigón. También se instalará nueva catenaria y se repondrán los elementos de seguridad y comunicaciones.

En cuanto al exterior, el proyecto también contempla la colocación de mantas antivibratorias y pantallas acústicas para mitigar el impacto generado por las circulaciones ferroviarias.

Los viajeros se verán obligados a utilizar un transporte alternativo por carretera

Los trabajos irán a cargo de la Unión Temporal de Empresas (UTE) formada por Contratas y Ventas y FCC. Estos supondrán una inversión de 15 millones de euros y se prolongarán por espacio de tres meses, que es el tiempo que ahora mismo, sobre el papel, se prevé que se alarguen estas afectaciones ferroviarias.

Uno de los principales interrogantes es cuándo se iniciarán los trabajos. Inicialmente se habían programado para finales del año pasado. En concreto, desde inicios de noviembre al 5 de febrero. No obstante, cuando estos ya estarían a punto de finalizar, todavía no hay una fecha concreta que permita empezar a programar los servicios alternativos.

Després del verano

Una de las opciones que se sopesa es que pudieran iniciarse a partir del próximo mes de septiembre, tras finalizar el periodo estival y, por tanto, la temporada turística. Esto significaría que hasta el mes de diciembre la vía permanecería cerrada. No obstante, Adif afirma que todavía no dispone del plan de obra, por lo que a día de hoy no hay una fecha marcada en el calendario para esta interrupción de la circulación.

En todo caso, esto alterará el servicio de todos los convoyes que circulan por todo este tramo, como son la R-14, R-15, R-16 y R-17. Renfe asegura que «no podemos concretar nada hasta que no tengamos la documentación sobre cómo se producirá».

No obstante, las obras afectarán al principal corredor ferroviario del país –con cerca de cuatro millones de usuarios al año–, por lo que desde hace tiempo se están valorando las diferentes posibilidades. Una de las opciones es que los convoyes de la R-14 –que cubren el trayecto Barcelona-Lleida pasando por Tarragona y Reus– pudieran desviarse en La Plana-Picamoixons y seguir por la vía de Valls. Esta es la alternativa que plantea la asociación para la Promoció del Transport Públic (PTP), quien apunta que «con una maniobra relativamente fácil se alargaría un poco el viaje, pero no mucho, y facilitaría que desde Reus pudiera llegarse a Sant Vicenç de Calders sin necesidad de transbordos».

El corte comportará afectaciones para los usuarios de la R-14, R-15, R-16 y R-17

Otro de los interrogantes que deberá responder Adif es si el corte afectará al conjunto de la línea desde Sant Vicenç de Calders a Tarragona o tan solo hasta Torredembarra. Esta es una opción que se está valorando, pero que todo indica que ahora se habría descartado. En todo caso, desde la PTP, su portavoz en las comarcas tarraconenses, Daniel Pi, defiende que «hemos pedido que los autobuses que deben prestar estos servicios alternativos sean desde Tarragona a Sant Vicenç, lo que ahorraría un transbordo a los usuarios». De lo contrario, los viajeros que salgan desde Tarragona para ir a Barcelona vivirán a diario una auténtica odisea, ya que tan solo podrán llegar hasta Torredembarra y de allí seguir en autobús hasta Sant Vicenç de Calders, donde deberán subir de nuevo al otro tren hasta Barcelona.

Pi lamenta que «el problema es que hemos pasado muchos años en los que no se ha invertido nada y ahora se está haciendo todo a la vez, lo que está muy bien, pero el pitote es descomunal». Renfe, por su parte, asegura que la definición de estos servicios alternativos «se hará junto al titular del servicio, que es el Departament de Territori». Esto será la primera gran prueba de fuego que permitirá ver la relaciones entre ambas partes después que el Gobierno decidiera iniciar el traspaso de Rodalies.

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