Los campings de Tarragona ciudad invierten 3 M€ en la mejora de instalaciones para la nueva temporada

Los establecimientos apuestan por reducir el consumo de agua e instalar placas solares para mejorar la sostenibilidad de unos negocios que representan el 80% de las pernoctaciones

26 marzo 2024 20:49 | Actualizado a 27 marzo 2024 07:00
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Los campings de la ciudad de Tarragona cifran en tres millones de euros la inversión realizada para la puesta al día de estos establecimientos, de cara al inicio de la nueva temporada turística. «Entre renovaciones y mejoras estamos trabajando constantemente para la puesta a punto de las instalaciones», asegura el presidente de la Associació de Càmpings de Tarragona Ciutat, Roger Trillas.

La parte más significativa de esta inyección económica ha permitido la renovación de algunos de los alojamientos, ya que cada año se aprovecha para la sustitución de algunos mobile-homes antiguos por otros nuevos y más modernos. No obstante, año tras año se incrementa la partida que estos establecimientos dedican a la mejora de la sostenibilidad y la eficiencia energética.

«Desde el sector turístico en general se está haciendo una clara apuesta, que seguramente entre los campings es incluso más importante, ya que nuestro cliente es más exigente y pone más en valor la naturaleza, por lo que es una prioridad», indica Trillas. Este año todas las miradas se han centrado en reducir el consumo de agua, para hacer frente a la prolongada situación de sequía que vive el país.

Ahorro de agua

Una primera línea de actuaciones se ha centrado en aquellos aspectos más básicos, como la instalación de grifos economizadores de agua, tanto en las zonas de baños como en las duchas. Asimismo, desde algunos de los establecimientos se está estudiando la posibilidad de instalar un doble sistema de cañerías, que permita que las aguas grises de los baños y las duchas puedan reaprovecharse para los retretes, tras pasar por un pequeño filtro. «Es un mecanismo relativamente fácil, pero que tiene una dificultad, porque somos negocios con una importante extensión de terreno, por lo que es bastante costoso», argumenta.

Se estudió la posibilidad de alquilar una planta desalinizadora, pero se aparcó la propuesta

En lo que ya no están consumiendo agua potable la mayoría de estos establecimientos es para el riego, ya que en estos casos se reaprovecha la que se renueva de las piscinas e incluso se ha instalado sistemas para captar el agua de lluvia en algunos de los edificios comunes.

Trillas argumenta que «hay unos consumos mínimos, como las piscinas y el riego, que se mantienen independientemente de la ocupación». Esto hace que en momentos de baja ocupación, el promedio de agua consumida por persona se sitúe en unos 150 litros diarios, mientras que en plena temporada se calcula que esta cifra baje a cien.

La desalinizadora, aparcada

Los campings de Tarragona no se plantean, por el momento, la compra o el alquiler de desalinizadoras como proponen en la Costa Daurada. «Antes del decreto de sequía, cuando se comentó que no dejarían llenar las piscinas, estuvimos hablando de esta opción, que no está descartada, pero por el momento hemos visto que aquí no estamos tan afectados como en toda la zona de Girona y Barcelona, por lo que no es un tema que ahora mismo se esté planteando», argumenta el presidente de la asociación que agrupa a los siete campings de la ciudad.

En cuanto a la instalación de energías renovables, la presencia de placas solares para la producción eléctrica también se ha incrementado en los últimos tiempos, en la medida que estos negocios lo permiten, ya que la mayor parte de edificaciones son muy pequeñas. Esto hace que básicamente se limiten a los edificios compartidos.

Más de un millón de pernoctaciones

Tarragona ciudad cuenta con un total de 2.924 unidades de acampada y 10.225 camas, que se concentran íntegramente en la zona litoral, en la parte de Llevant. Durante el año pasado estos establecimientos registraron el récord de 1.275.994 pernoctaciones, lo que representa el 80% del total en la ciudad.

El sector contribuye a generar 500 puestos de empleo en la ciudad

La mitad de estos establecimientos arrancaron la temporada a las puertas de la Semana Santa, cuando se da el pistoletazo de salida a la temporada turística. El lunes podrá hacerse una valoración sobre si finalmente el mal tiempo habrá acabando perjudicando al sector, en forma de cancelación de algunas de las reservas. No obstante, las previsiones eran optimistas, con una ocupación de entre el 85 y el 90%, tanto en bungalows como en parcelas.

Durante este periodo, el conjunto de los campings contribuirán a crear 500 puestos de empleo, a los que hay que sumar los indirectos en otros sectores, como puede ser la restauración.

Los campings de Tarragona han conseguido convertirse en un referente en los mercados de proximidad y el 27% de sus clientes son catalanes, mientras que otro 21% del resto del Estado. En cuanto a los mercados europeos, destacan principalmente los alemanes, con un 11%, el holandés (9%) y el francés (6%). De momento, las perspectivas de cara a esta temporada son «optimistas».

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