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La crisis lleva a la banca a tener casi la mitad de su negocio en el exterior

El Banco de España constata que se ha duplicado desde 2008 y ha crecido con un modelo minorista con menos competencia

Redacción/Agencias

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Según el instituto que gobierna Luis María Linde, el activo total consolidado de la banca española ascendía a 3,66 billones de euros. Foto: DT

Según el instituto que gobierna Luis María Linde, el activo total consolidado de la banca española ascendía a 3,66 billones de euros. Foto: DT

Ha sido una decisión algo forzada, aunque a la vez planificada pese a que pueda parecer contradictorio. La fuerza de la última gran crisis financiera, que antecedió a la económica y la de deuda alimentándolas, provocó que la banca española mirara cada vez más al exterior, primero con temor por casos como los de Lehman Brothers –la quiebra en 2008 de uno de los principales bancos de inversión fue el pistoletazo para la mayor debacle del sector desde el ‘crack’ de 1929– y después con cierta avidez ante el desplome del negocio nacional debido a la grave recesión en que entró España (2008-2010).

El resultado de aquellos movimientos lo constata el Banco de España en su último Informe de Estabilidad Financiera, donde evidencia que casi la mitad de los activos de las entidadesnacionales se encuentra ya en el extranjero. En concreto, el 45% de su negocio se generaba en otros países al cierre de 2015 y, según el instituto que gobierna Luis María Linde, ese crecimiento es «continuo desde 2008».

Tan imparable ha resultado ese avance que en los últimos ocho años «prácticamente se han duplicado» desde el 25% que representaban en 2008. A 1 de enero de este año «el activo total consolidado» de la banca española ascendía a 3,66 billones de euros, tras haber aumentado un 2,5% en tasa interanual durante diciembre pasado. Y de esa suma cerca de 1,65 billones los tenía fuera de sus fronteras naturales.

Tres cuartas partes de esos bienes y derechos de tipo financiero (el 75,2%) que aparecen en sus balances son préstamos, cuyo volumen se incrementó casi un 20% en 2015, el doble de lo que lo hicieron los valores representativos de deuda, que suponen el 15,3% de lo que las entidades financieras tienen en otros países. Y ya con menos fuerza aumentaron sus derivados, que representan el 7,8% de esa tarta.

Dentro de la cartera crediticia foránea de los bancos, que es su principal fuente de ingresos exterior, la mitad se compone de préstamos a hogares (50,8%), que crecieron el año pasado a un ritmo del 18%. Y de ellos, dos tercios son hipotecas para la compra de viviendas, cuya demanda aumentó un 20% en 2015, justo al mismo ritmo en que lo hizo la financiación dada para consumo.

Asimismo, tres de cada 10 euros (el 30,9%) que las entidades españolas prestan en el exterior van a empresas (no financieras) y un tercio de ese dinero acaba en manos de pequeñas y medianas sociedades (pymes), cuyos créditos se dispararon un 48% el último ejercicio, más del doble que el alza sectorial (23%).

Evitar la volatilidad

«Se pone de manifiesto –explica el supervisor bancario– que las entidades españolas han adoptado un modelo de negocio minorista al crecer fuera de España». Para ello, «han aprovechado su ventaja competitiva sin entrar en negocios mayoristas con mayor volatilidad y también con fuerte competencia de los grandes bancos europeos y estadounidenses».

De hecho, el peso de la financiación que conceden a las administraciones públicas de otros países se redujo un punto el último ejercicio. Por ello ahora representan el 14,2% en sus balances, 4,2 veces menos de lo que supone el crédito facilitado al sector privado (el 59,8% del total), que aumentó 1,5 puntos.

¿Y cómo se reparte todo ese negocio? Pues «prácticamente la mitad de su exposición internacional» –señala el Banco de España– está concentrada en el Reino Unido (31,7%) y EEUU (15,3%). Un escalón por debajo aparecen ya varios países latinoamericanos como México (que representa el 8,8%), donde se ha expandido BBVA, y Brasil (7,8%), territorio prioritario para el Santander en el cono sur del continente.

El quinto mayor mercado foráneo es curiosamente Turquía (5,9%), aunque se explica después de que la entidad que preside Francisco González comprara en julio de 2015 un 15% adicional del banco turco Garanti; con ello rozaba una participación del 40% y pasaba a ser su primer accionista. Chile (4,5%), Francia (3,8%), Portugal (3,6%), Alemania (3,4%) y Polonia (2,2%) son otros lugares destacados en el mapa internacional de negocios de la banca española.

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  • ECONOMÍA

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