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Rescate y acogida

En La Selva del Camp están alojadas 54 personas, la mayoría madres jóvenes con niños, aunque también algunos mayores. La otra casa, situada en Tarragona, es el Seminario Menor donde viven 17 personas

| Actualizado a 13 mayo 2022 12:51
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El 24 de febrero Rusia invade Ucrania. Inmediatamente SOS UCRANIA (constituida por la ONG Cooopera y Acción Familiar, que ya cooperaban en acción humanitaria y orfanatos) se pone en marcha estructurando dos tipos de acción: una de rescate y otra de búsqueda generosa de casas por toda España para acoger a refugiados. El rescate, a cargo del equipo de Rafa Moreno, buen conocedor del país y director del proyecto, tuvo lugar en las fronteras de Polonia y Hungría.

En total, hasta el momento, se han hecho cinco rescates en un periodo de dos meses y unas 500 personas han sido acogidas en diferentes puntos de España (Tarragona, La Selva del Camp, Barcelona, Girona, Poblet, Rodonyà, Palencia, Lodosa, La Rioja, Cantalapiedra).

Dos de estas grandes casas fueron cedidas con celeridad y confianza por el Arzobispado de Tarragona. En la Selva del Camp están alojadas 54 personas, la mayoría, madres jóvenes con niños, aunque también algunos mayores, como nuestra octogenaria Sinaïga, que con 82 años se encarga del jardín, pues todas colaboran en la medida de sus posibilidades a que su casa salga adelante.

La otra casa, situada en Tarragona, es el Seminario Menor donde viven 17 personas, madres con hijos adolescentes y un matrimonio.

¿En qué punto nos encontramos ahora?: Las madres ya tienen papeles, algunas trabajan, saben que su futuro está en Ucrania, pero su presente está aquí, sacando a sus hijos adelante; éstos están matriculados en los colegios (San Pau, San Rafael, Gabriel Ferrater). Mencionar estos colegios es poco en comparación a la gran labor emocional y académica que realizan.

Estas madres, hijos, abuelas han tenido que reinventarse, pues viniendo de zonas muy distintas, les separaba todo y fue el horror vivido su punto de unión que los ha llevado a cuidarse unas a otras. Les ha ayudado la gran labor que han hecho los voluntarios formándolas en libertad, solidaridad y confianza. Pensemos que Ucrania ha estado anclada en el comunismo. Visto en perspectiva nos parece un milagro.

Agradecemos al Arzobispado, al pueblo de La Selva del Camp, a los empresarios y todos los voluntarios su apoyo desinteresado, confiado y pronto, así como su compromiso con las personas más allá de los resultados. La presencia del Arzobispo Joan, que quiso venir a vernos de forma informal y sencilla, a la casa de la Selva, fue una alegría para todos. Nuestras ucranianas tuvieron la oportunidad de cantarle el himno de su país.

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