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El Baix Camp, pionero en municipios cardioprotegidos

Riudoms será el primer municipio de la comarca en obtener el certificado oficial. Reus también está iniciando el curso impulsado por el Consell Català de Ressuscitació

J. Salvat

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El alcalde de Riudoms, Sergi Pedret, con el DEA móvil que la  Guàrdia Municipal  lleva en su coche.  FOTO: Alba Mariné

El alcalde de Riudoms, Sergi Pedret, con el DEA móvil que la Guàrdia Municipal lleva en su coche. FOTO: Alba Mariné

Riudoms será el primer municipio del Baix Camp en obtener el certificado oficial que le reconoce como a Cardioprotegido. También será pionero en la demarcación de Tarragona, solamente junto a Montblanc. Este título es otorgado por el Consell Català de Ressuscitació (CCR), asociado a la Generalitat de Catalunya, y trabaja junto a la Universitat Rovira i Virgili (URV), a través del Centre de Formació i Innovació en Simulació de la Facultat de Medicina i Ciències de la Salut, encargado de realizar la formación a estudiantes, a profesionales y a la ciudadanía.

«Hasta día de hoy, había muchos municipios que se definían como cardioprotegido, pero no había ningún protocolo de actuación ni homogeneidad en el criterio», explica Antoni Castro, decano de la facultad de Medicina y Ciències de la Salut de la URV, que continúa: «Es por ello que el CCR, una entidad vinculada con el CCR europeo, decide regularlo exigiendo cumplir una planificación específica». 

Este es el caso de Riudoms. Mucho más allá de tener seis desfibriladores externos automáticos, conocidos como DEA, el municipio reúne los requisitos estipulados por la CCR. Desde el consistorio ya se está elaborando un Plan de Cardioprotección Municipal, creando un mapa con la distribución de los desfibriladores y se está preparando campañas de sensibilización e información a la ciudadanía. 

El CCR requiere que un 5% de la población esté formada en el uso de los desfibriladores y que haya, al menos, un primer interventor a un máximo de cinco minutos de distancia del DEA: es decir, una persona acreditada con un curso de reconocimiento y actuación en las paradas cardiorrespiratorias y utilización del aparato. «Para que un municipio sea cardioprotegido, tiene que tener toda la comunidad sensibilizada y entrenada, no basta con tener los DEA», señala Castro, que recomienda que los primeros interventores -definidos por cada municipio- sean personas permanentemente activas y cerca del DEA, como la Guàrdia Urbana, trabajadores municipales o el propietario de una tienda abierta.
«Es un reto importante para el pueblo», señala la concejala de salud Núria Mas, que reconoce que está todo en plena maquinaria para pedir el certificado.

La URV ya ha empezado a hacer formaciones en el territorio, como es el caso de Riudoms. En esta línea, en el municipio hace tiempo que la Escola Cavaller Arnau se sumó al  Programa de Suport Vital Bàsic del CCR- Departament d’Educació, donde se forman primero a los profesores para que estos, de forma anual hasta finalizar la vida educativa del estudiante, trasladen al alumnado las competencias para que puedan actuar ante una emergencia cardiaca. También los otros centros del municipio, como la escuela Beat Bonaventura Gran y el Institut Joan Guinjoan ya se han adherido al curso y, actualmente, se ha empezado un programa de primeros auxilios y Suport Vital en la guardería de Riudoms.

La comarca, implicada

Ya en 2014, Reus se situó a la vanguardia de la demarcación al ser el primer municipio en instalar desfibriladores automáticos en las farmacias de la ciudad, concretamente en siete. Actualmente, la capital del Baix Camp tiene 54 DEA en distintos espacios de la ciudad y también está trabajando con el CCR y la URV preparando cuatro nuevos cursos de Suport Vital Bàsic acreditados.

En total, en el Baix Camp, hay 148 desfibriladores repartidos entre los 28 municipios que forman la comarca. Todos tienen al menos uno, algo que tiene relación con la subvención de la Diputació de Tarragona que ha ayudado a 16 municipios en la compra de un DEA, como en la Febró o Arbolí.    

Resalta el interés que se ha mostrado en el Baix Camp desde hace ya más de una década por introducir estos aparatos de socorro cardiorrespiratorio en los municipios. Por ejemplo, ya en 2012, La Selva del Camp tenía dos desfibriladores y en el pleno municipal de la semana pasada se aprobó la adquisición de un tercero. En Almoster se obtuvo el primero en 2013 y actualmente hay dos. Cabe destacar, también, L'Aleixar,  uno de los municipios con más desfibriladores per cápita, con un total de cinco por sus 864 habitantes.
 

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