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Conflicto por el ‘realquiler’ de un local municipal en la Part Alta

Un club de juegos de rol ha pagado un total de 4.000 euros a la entidad vecinal por la luz

Carla Pomerol

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El local en cuestión está situado en el Portal de Sant Antoni. FOTO: Alba Mariné

El local en cuestión está situado en el Portal de Sant Antoni. FOTO: Alba Mariné

Sale a la luz el conflicto entre el Club Diógenes –una asociación de juegos de rol y de mesa– y la Associació de Veïns de la Part Alta. Tal como avanzó ayer el digital Porta Enrere, el Club Diógenes denuncia que la entidad vecinal les ha cobrado durante seis años un alquiler para poder utilizar una sala de su sede social, ubicada en el Portal de Sant Antoni. El pasado mes de diciembre, el presidente vecinal, Manel Rovira, les echó del lugar. Para el Club, lo peor es que después de comunicar los hechos al Ayuntamiento, no se ha llevado a cabo ninguna acción. 

La historia se remonta al año 2012, cuando seis amigos fundaron una asociación de juegos de rol y de mesa: el Club Diógenes de Tarragona. No tenían local y decidieron ponerse en contacto con la Associació de Veïns de la Part Alta. «Nos ofrecieron una sala de su local. Quedamos en qué iríamos tres horas a la semana, pagando 720 euros al año. O lo que es lo mismo: 60 euros al mes o 18 la hora», explica Albert Ruiz, presidente del Club Diógenes. Dos años más tarde, el Club pidió a Rovira aumentar el número de horas a raíz del incremento de socios. Pasaron a pagar 800 euros. 

Este pasado verano, el presidente de la asociación de vecinos les informó que, a partir del 2019, deberían pagar 1.200 euros «porque gastamos mucha luz», relata Ruiz, quien añade que «le dije que tenía que hablarlo con el resto de socios. Es mucho dinero y nosotros no recibimos ninguna subvención de la administración». 

El Club Diógenes pidió a la entidad vecinal un extracto de los gastos del local y su sorpresa llegó cuando vieron que sus pagos no constaban. «Rovira quería que siempre le pagásemos en efectivo», explica Ruiz. El Club decidió acudir al Ayuntamiento para pedir un local. El concejal Josep Maria Milà no se podía creer que la entidad les cobrase. «Esto no se puede hacer. El propietario del inmueble es el Ayuntamiento y la asociación no puede cobrar un alquiler», asegura Milà, quien añade que el caso se ha trasladado al departamento de fiscalización, «y serán ellos quienes decidirán las acciones a tomar». 

El pasado 19 de diciembre, Rovira informó al Club Diógenes que contaban con diez días para abandonar el local. «Hemos dejado muebles nuestros allí, porque no tenemos donde dejarlos», asegura Ruiz. El Club, que cuenta con una cincuentena de socios, se ha quedado sin espacio para jugar. Hace unas semanas, el Ayuntamiento organizó una reunión entre el Club y la Federació de Veïns Siglo XXI. «Queríamos que compartiesen espacio, pero la Federació alega que son muchas asociaciones y que no les va bien», asegura Milà, quien añade que «estamos trabajando para encontrar una entidad que quiera compartir».

Facturas elevadas
El Diari se ha puesto en contacto con el presidente de la Associació de Veïns de la Part Alta, Manel Rovira, quien asegura que «de tres horas a la semana, pasaron a utilizar el local casi todos los días. Llegaban facturas muy elevadas y nosotros no tenemos porqué pagarlas», se defiende Rovira, quien añade que «cuando el Ayuntamiento me dijo que dejara de hacerlo, les dije a los responsables del Club Diógenes que se tenían que ir». Asegura que llegaron facturas de hasta 1.400 euros. 

Por su parte, el Club Diógenes exige al consistorio que lleven un control de los locales cedidos a las asociaciones. «No es justo que nosotros, que tenemos mucha actividad, no tengamos espacio. En cambio, otros, que apenas hacen nada, cuenten con un local», acaba Ruiz. 

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