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La Generalitat quiere rebajar el dinero que aporta a los municipios por la tasa turística

Los ayuntamientos tarraconenses recibieron 6,6 millones durante el pasado año, cifra que no incluye los datos del cuarto trimestre, cuando el retorno pasó del 30 al 50% de la recaudación

Núria Riu

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La piscina del hotel H10 Salauris Palace estaba llena de turistas esta semana.  FOTO: Alba Mariné

La piscina del hotel H10 Salauris Palace estaba llena de turistas esta semana. FOTO: Alba Mariné

Los cambios en la recaudación de la tasa turística introducidos el año pasado no acaban de gustar a la Generalitat, que quiere dar marcha atrás a la medida según la cual la cantidad que reciben los municipios pasó del 30 al 50%. Así lo confirma el director general de Turisme, Octavi Bono, quien esta semana apuntaba que «me gustaría poder revertir esta situación». 

Bono defiende que el cambio ha mermado «la capacidad de reequilibrar los recursos en el conjunto del territorio» y que esta visión «global» es clave para evitar «desequilibrios» en cuanto a la disponibilidad de fondos.

Fue a finales de 2016, cuando se estaban negociando los presupuestos para 2017, cuando a través de una enmienda se solicitó este incremento de veinte puntos en el porcentaje que percibían los ayuntamientos.

La resolución siguió adelante, lo que disminuyó los recursos de la Direcció General de Turisme. Respecto a ejercicios anteriores, este organismo dejó de ingresar unos 9 millones, reduciendo la capacidad de actuación del organismo autonómico.

Uno de los efectos más inmediatos fue que la partida destinada a planes de fomento pasó de seis millones a tres, cuando se estaba intentando que la asignación incrementara hasta los 7,5 u 8 millones de euros. Y la consecuencia directa fue que de los 23 proyectos impulsados en 2016, el año siguiente se pasó a tan solo once.

Bono justifica que «cuando nos lamentábamos no era porque defendíamos una reserva celosa de los recursos, sino que no queríamos dejar de hacer actuaciones para los entes locales». Y los que han salido más perjudicados de esta nueva política de redistribución son los destinos con cifras de turismo inferiores.

Récord de ingresos

Durante el año pasado se recaudaron en Catalunya 44 millones de euros en concepto de la tasa turística. La suma no incluye los datos del cuarto trimestre, ya que otro de los cambios fue que la liquidación pasó de hacerse de forma trimestral a semestral, de forma que aún no están disponibles los datos de los tres primeros meses de 2018.

Pese a ello, comparado con el mismo periodo de 2016, supone un incremento del 16%. En cuanto a los datos territorializados, la demarcación de Tarragona recaudó 13.598.255,7 euros hasta septiembre de 2017 y el retorno –que en aquellos momentos era del 30%– ascendió a 6.675.545,67 euros.

Por un lado, esta cantidad supone un notable incremento respecto a la totalidad del ejercicio anterior, cuando los municipios dispusieron de 4.071.417, 74 euros. Mientras que, por el otro lado, en los tres últimos meses ya se aplicará este retorno del 50% lo que hará que esta cifra aún sea muy superior.

Bono atribuye este incremento en los recursos a una temporada turística récord, pero también a la mejora en la «eficiencia del proceso de liquidación y control». Pese a ello, destaca que este aumento en el porcentaje ha evidenciado la diferencia «abismal» en el sistema. 

Tan solo quince municipios de Catalunya recogían el 78% de las transferencias. Son las ciudades con una cifra más elevada de turistas en las que, además de Barcelona, se incluye Girona, Salou, Cambrils, Vila-seca, El Vendrell y Tarragona, entre otras. «Está claro que para estos municipios pasar de un 30 a un 50% suponía un efecto importante, pero, para la gran mayoría, la incidencia era mínima», argumenta.

En cambio, estos destinos que no se incluyen dentro de esta lista de quince ciudades son los que están sufriendo las consecuencias. Un ejemplo, Margalef. En el año 2016 la oferta de alojamiento en esta localidad de la comarca del Priorat generó unos ingresos de 1.400 euros en concepto de la tasa turística.

La suma se transfirió al Consell Comarcal, que en estos casos es el encargado de gestionar los recursos. «Pasar del 30 al 50% no supone un cambio sustancial, en cambio impulsamos un plan de fomento con actuaciones por valor de 170.000 euros», argumenta el representante del Govern autonómico.

Para el director general de Turisme, esta mirada «global» es clave, mientras que considera que el nuevo escenario «ha perjudicado claramente a los municipios pequeños».

Sinergias conjuntas

La creación de la tasa turística en 2012 supuso un nuevo reto para la Associació Hotelera Salou- Cambrils- La Pineda, que impulsó un mecanismo de gestión conjunta que han intentado imitar otros territorios, sin que por el momento hayan tenido el mismo éxito. El presidente de este colectivo, Xavier Roig, pone en valor que cuando se creó la tasa los recursos eran «insuficientes». Y, en cambio, ahora «creemos que se está haciendo una buena promoción a nivel de la zona, aunque siempre es mejorable».

Roig destaca que, ahora que los entes locales prácticamente gestionarán el doble de recursos, «deben ser meticulosos y totalmente transparentes y debemos saber adónde van a parar los ingresos, ya que los privados debemos vigilar para que el espíritu del impuesto no se desvíe a otras finalidades».

Este directivo del sector hotelero pone en valor el trabajo conjunto realizado desde estos tres municipios y considera que otros territorios deberían seguir los mismos pasos. «Si El Vendrell, Calafell y Cunit, por ejemplo, se unen como hemos hecho nosotros, podrán crear sinergias únicas y no malgastar los recursos».

Mientras tanto, Barcelona sigue reivindicando gestionar la totalidad de los recursos recaudados. «No podemos poner todas las necesidades en el ámbito local en un único impuesto», concluye Octavi Bono.

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