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Los socios de la Cooperativa de La Canonja dan luz verde al rescate

Se acuerda acabar con la actividad financiera y el Ayuntamiento aportará 1.250.000 euros para quedarse con el patrimonio. La duda está en qué parte de los ahorros recuperarán los afectados

Núria Riu

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Imagen previa de la asamblea en la que los socios acordaron la venta de patrimonio. Foto:  Pere Ferré

Imagen previa de la asamblea en la que los socios acordaron la venta de patrimonio. Foto: Pere Ferré

Los socios de la Cooperativa de La Canonja aprobaron prácticamente por unanimidad la venta de su patrimonio al Ayuntamiento para que los afectados por el bloqueo de la sección de crédito puedan recuperar una parte de sus ahorros. La decisión se tomó en una asamblea a puerta cerrada en la que 196 socios –167 colaboradores y 29 productores– se mostraron a favor de esta opción. Tan solo se registraron tres contrarios a la propuesta.

Esto supone que a partir del lunes cierra la sección de crédito y, por tanto, seguirá el bloqueo de los depósitos. Ayer ya se cesó a su responsable, que es el hijo del presidente. A partir de ahí se procederá a su disolución y, por ello, se creará una mesa mixta de diálogo con participación de la Generalitat y el Ayuntamiento. Paralelamente se procederá a preparar la venta de dos inmuebles –el de la sección de crédito y el de la Cooperativa– por los que el Ayuntamiento pagará 1.250.000 euros. Además la maquinaria se ha vendido a Unió Cooperativa de Reus, por la que este organismo ha pagado otros 250.000 euros.

La mesa mixta por su parte se encargará de negociar la recuperación de los créditos y su posterior traspaso que se está hablando con el BBVA y el Popular. En total son 1,1 millones de euros que, junto con la venta del patrimonio, deben proporcionar liquidez a la Cooperativa.

Con este dinero habrá que pagar una multa de unos 600.000 euros a Hacienda, mientras que la junta prevé que aún dispondrá del crédito para devolver aproximadamente el 80% de los 2,9 millones de euros depositados. El presidente, Josep Maria Veciana, se mostró convencido de que necesitarán entre «tres o cuatro meses» para que así sea. En cambio no lo cree así el portavoz de la plataforma de afectados, Pep Torrents, quien aseguraba que «hay varias variables que no lo permitirán. No creemos que los gestores que nos han llevado a esta situación puedan resolver el traspaso de los créditos a otros entidades».

¿Impugnar la asamblea?

Torrents se quejó también de la forma en la que se llevó a cabo la asamblea de ayer noche. «No se ha controlado el acceso y ha habido una falta de rigor absoluta. No sabemos si había gente que no era socia», lamentó. Y, aunque dijo que dejarían «descansar el tema y lo reflexionarían», ya apuntó que se escucharon las primeras voces que pedían una impugnación de la asamblea.

El futuro, en el aire

¿Qué pasará con la actividad agrícola? El presidente de la entidad afirmó rotundamente que «la Cooperativa seguirá igual». «Lo único es que no tendremos el inmueble, por lo que esperaremos si el Ayuntamiento nos lo deja o podemos alquilarlo para seguir». La idea es que tan solo lo utilicen como almacén ya que han vendido las máquinas y por tanto no podrán seguir haciendo aceite. Los productores prevén llegar a un acuerdo con otra entidad, como Mont-roig o La Selva, para seguir con esta actividad. Precisamente de esta continuidad depende que los socios puedan recuperar el 20% restante de sus ahorros –unos 600.000 euros–.

Pese a ello, el alcalde de La Canonja que como parte afectada también estaba en la asamblea –el Ayuntamiento tiene unos 500.000 euros bloqueados– ya dijo que «el espacio de la cooperativa no será para la continuidad de la actividad agrícola». Y añadió: «No digo que este 2017 así sea, pero el año que viene no».

Después de que el pleno municipal del jueves diera luz verde por unanimidad a la operación de compra, el consistorio ya ha pensado en posibles usos. La sección de crédito que queda delante de las dependencias municipales, se utilizará como oficinas. Mientras que las dependencias agrarias pasarían a ser ocupadas por la brigada municipal o protección civil.

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