Ramon Franquès: «El riesgo de ser asaltada en plena calle en TGN es muy bajo»

Entrevista. La mayoría de delitos sexuales registrados en nuestra demarcación se cometen en el ámbito familiar y dentro del domicilio. Por otro lado, proliferan las estafas por Internet tras la pandemia

CARLA POMEROL

Whatsapp
El inspector Ramon Franquès, hace unos días, en la comisaría de los Mossos, en Campclar. FOTO: ALBA  MARINÉ

El inspector Ramon Franquès, hace unos días, en la comisaría de los Mossos, en Campclar. FOTO: ALBA MARINÉ

La seguridad es un tema que preocupa a los tarraconenses. De ello hablamos con el jefe de los Mossos de Tarragona, el inspector Ramon Franquès. Las agresiones sexuales, las ocupaciones, los nuevos delitos surgidos de la pandemia y los botellones son algunos de los temas tratados.

¿Tarragona es una ciudad insegura desde el punto de vista de ser agredida sexualmente en plena calle?

Rotundamente no. Las probabilidades de ser asaltada en una calle de Tarragona por una persona desconocida son de un 13% de entre todos los delitos sexuales. El riesgo es muy bajo. Cabe tener en cuenta que este dato es de antes de la pandemia. Ahora, seguro que es más reducido, teniendo en cuenta algunos factores, como que las discotecas han estado cerradas. Es mucho más probable que la agresión ocurra dentro del ámbito familiar o del domicilio, por parte de un autor conocido.

¿Qué debe hacer la víctima?

Muy importante: llamar rápidamente al 112 y no a un familiar. De hecho, es recomendable tener en el móvil la aplicación. De esta manera es más fácil, ya que incluso geolocaliza a la víctima.

¿Y, en términos generales, Tarragona es segura?

Sí. La ciudad tiene una media histórica de 12.000 hechos delictivos al año. Ahora, estamos alrededor de los 8.000. Por lo tanto, estamos hablando que en cinco años se han reducido un 25%. Este dato debe ponerse en valor. Les invito a que paseen por Tarragona un día cualquiera. Verán la de veces que ven una patrulla. Muchas.

La gente dice que la policía detiene a los delincuentes y que, al cabo de unas horas, vuelven a estar libres, en la calle.

A veces, nosotros también tenemos esta sensación. El sistema judicial es lento pero, cuando llega, lo hace como una pisonadora y cumple sus funciones. Sí que es verdad que, en ocasiones, el sistema hace que algunos delincuentes se sientan impunes. Sobre todo los menores de edad. Esta sensación de no pasa nada explicaría que la edad más habitual de nuestros detenidos son 18 años.

¿Algún delito nuevo que haya surgido tras la pandemia?

Ha habido un aumento de las estafas por Internet y de los conflictos familiares, desde denuncias por lesiones, por abusos, por violencia. Pero, en general, los delitos se han reducido.

¿Recomendaciones?

No dar nuestros datos ni números bancarios por Internet, a no ser que iniciemos nosotros el trámite. Tampoco pagar por ningún servicio que no queramos, como por ejemplo, la revisión del gas.

¿Y alguna estafa o engaño que no conozcamos?

Podríamos destacar el de la siembra. Se comete en la calle. Mientras la víctima está cargando las bolsas de la compra en el coche, el delincuente tira a suelo diez o doce monedas. Cuando la víctima, que no sabe de dónde salen, se agacha para recogerlas, el ladrón se lleva el monedero del bolso que está en el asiento.

Cambiamos de tema y nos trasladamos a la urbanización de Boscos de Tarragona, donde en las últimas semanas han ocupado una vivienda. Los vecinos reprochan a los Mossos no haber desalojado el primer día.

Para poder actuar, necesitamos una denuncia. Si no hay denuncia, no hay delito. La policía no podía hacer nada, sino estaría cometiendo una ilegalidad.

Los ocupas dicen que le pagaron a «una gente» para acceder a la vivienda. ¿Existe una mafia?

No podemos hablar de un grupo criminal organizado. Quizás sí de personas que cobran para facilitar la entrada, cambiando el cerrojo y conectando la luz de manera fraudulenta por 400 euros. Hemos detenido alguno.

¿Qué recomienda a los vecinos?

No enfrentarse a los ocupas y estar atentos a lo que pase.

¿Siguen habiendo botellones?

Desde que las discotecas están abiertas, no hemos registrado ningún botellón grande y organizado como los de antes. Sí que siguen habiendo grupos pequeños, como siempre.

¿Y por qué se ha permitido y se permite hacer botellones si la ordenanza prohibe el consumo de alcohol en la vía pública?

La policía debe siempre tener en cuenta qué puede pasar si actúa de una manera determinada. Ante una concentración de mil personas, prevalece siempre mantener el orden público que denunciar por consumo de alcohol.

Temas

Comentarios

Lea También