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Resumen 2018 - Setiembre: Cambio de ciclo en el Hospital de Reus

Después de más de treinta años de gestión de un modelo sanitario único, el Ayuntamiento cede el Sant Joan a la Generalitat tras tres años cerrando en números rojos

Marc Càmara

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La gestión del Hospital Sant Joan se ha visto ensombrecida por el altísimo déficit que acumula. En septiembre dimitió el hasta entonces director, Òscar Ros, «por motivos personales». FOTO: Pere Ferré

La gestión del Hospital Sant Joan se ha visto ensombrecida por el altísimo déficit que acumula. En septiembre dimitió el hasta entonces director, Òscar Ros, «por motivos personales». FOTO: Pere Ferré

Después de tres años cerrando en déficit, el Hospital Sant Joan requería de un cambio de modelo. En 2017, el entonces conseller de Salut, Antoni Comín, anunció la creación de un consorcio formado por el Ayuntamiento y la Generalitat que prometía convertirse en la panacea de todos los males económicos del centro. Un consorcio que, a lo largo de 2018, se fue gestando en los despachos. O al menos eso decían los responsables del Catsalut y del consistorio reusense. 

Pero el pasado 4 de diciembre, el director del Catsalut, Adrià Comella, en una visita sorpresa al Sant Joan, anunció que finalmente el consorcio quedaba en el olvido, y que la nueva fórmula para salvar el centro hospitalario reusense pasaba por la constitución de una sociedad pública, propiedad de la Generalitat, que se encargaría de la gestión íntegra del equipamiento. Un giro de guion que cogió por sorpresa a toda la sociedad reusense, que ha reiterado la  pérdida de capitalidad sanitaria que supone la medida. 

La fecha de creación de la sociedad es otra de las variables. Según Comella, la empresa debe constituirse antes del 31 de diciembre de 2019, algo que algunos agentes han valorado como «una patada hacia adelante» en la problemática del Sant Joan. 

El único escollo pendiente era la causa de disolución que sobrevolaba el centro después del déficit acumulado en 2017. 3,2 millones de euros que fueron subsanados, otra vez, con las reservas que la empresa Gecohsa acumulaba de la gestión del Hospital Comarcal de Móra. Un hecho que, a lo largo del mes de diciembre, ha provocado protestas en el centro de la Ribera d’Ebre. 

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