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Tarragona Sociedad

Un chiringuito denuncia que lleva toda la temporada sin luz

Se quejan de que no han podido abrir hasta ahora y han tenido que recurrir a un generador

NORIÁN MUÑOZ

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El generador genera ruidos y olores, señalan los trabajadores. FOTO: PERE FERRÉ

El generador genera ruidos y olores, señalan los trabajadores. FOTO: PERE FERRÉ

«No sé quién va a pagarme todo el dinero que he perdido en este tiempo sin trabajar. Es la ruina. Sólo tenemos unos pocos meses al año para recuperar la inversión», explica Mayte Sáez, concesionaria del chiringuito Niko’s Club de la Platja Llarga.

Se refiere a que desde que comenzó la temporada de playa no habían podido abrir el establecimiento por falta de electricidad. Hace dos días se decidieron a hacerlo, finalmente, recurriendo a un generador de gasoil. Pero, señala, de esta forma están muy limitados «y genera ruidos y malos olores», explica.

Sáez, quien tiene otro establecimiento en Salou desde hace más de 20 años, se hizo con la concesión del local de la playa de Tarragona hace dos años.

El año pasado ya tuvieron que trabajar a medio gas con un generador. Esperaban que este año pudiera ser distinto porque no contar con un suministro en condiciones no les permite enchufar todos los aparatos que necesitan.

El técnico que ha contratado para los trabajos de electricidad relata que el año pasado hicieron trámites con Endesa que no llegaron a buen puerto, por lo que este año en marzo comenzaron los trámites para que la eléctrica les pusiera el suministro definitivo.

El técnico explica que en ningún momento han podido entenderse personalmente con la compañía, «sólo podemos hablar con ellos por correo electrónico, ni siquiera se pone nadie al teléfono», se lamenta.

Asegura que desde la empresa primero les dijeron que el problema era que no podían poner un contador definitivo porque el punto de suministro y el ‘tótem’ que habían instalado no coincidían, «pero en el pasado el punto se encontraba exactamente en el mismo sitio». Recuerda, además, que ya habían abonado por anticipado a la compañía 1.200 euros por concepto de «derecho de acometida».

Fue hacia mediados de junio, asegura, cuando les avisaron de que necesitaban permisos de Costas y de Adif para poder hacer la instalación.

Primero los permisos

Consultados al respecto, desde la compañía explican que hasta hace muy poco no habían recibido la documentación necesaria para dar de alta el suministro y que consistía en permisos del Ayuntamiento de Tarragona, la Generalitat y del Servicio de Costas.

Sáez se queja de que desde el anterior Ayuntamiento se desentendieron y no le ayudaron en ningún momento con los trámites y les remitían en todo momento a la compañía eléctrica. «Pero yo tengo una concesión de un sitio que, se supone, cuenta con todos los suministros», explica.

Ahora a Sáez le preocupa que, independientemente de las causas por las que no ha podido abrir en todo este tiempo, le tocará igualmente pagar al Ayuntamiento los 22.000 euros anuales de canon que implica la concesión. Aunque a partir de ahora trabajará con normalidad, no estaría a tiempo para ganar lo suficiente para cubrir gastos.

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