Xavier Puig: «El nuevo mapa nos permite crecer reciclando espacios»

Entrevista. Los tres grandes sectores de crecimiento, como son Terres Cavades, La Budellera y Horta Gran, son algunos de los principales perjudicados por la sentencia del Tribunal Supremo que anula el POUM

NÚRIA RIU

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El concejal de Territori del Ayuntamiento de Tarragona, Xavier Puig, en la zona del Parc de les Granotes. FOTO: PERE FERRÉPUIG CRUZA EL PASO DE PEATONES DE LA VIA AUGUSTA. FOTO: PERE FERRÉ

El concejal de Territori del Ayuntamiento de Tarragona, Xavier Puig, en la zona del Parc de les Granotes. FOTO: PERE FERRÉPUIG CRUZA EL PASO DE PEATONES DE LA VIA AUGUSTA. FOTO: PERE FERRÉ

Xavier Puig Andreu (1982) es el tercer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Tarragona y concejal de Territori, Sosteniblitat i Seguretat y Medi Ambient. El edil republicano valora la sentencia del Tribunal Supremo que suspende el POUM de 2013.

El pasado martes calificó la resolución de desproporcionada y de oportunidad. ¿Con qué mensaje hay que quedarse?

Es una sentencia muy grave, desproporcionada y a la vez también una oportunidad. Es desproporcionada porque no hacía falta suspender todo el plan general, sino que era suficiente con invalidar el sector de CLH. Es muy grave porque paraliza toda la nueva planificación y nos supone un quebradero de cabeza desde el punto de vista de la gestión, de los particulares que no saben qué pueden hacer o de unas expectativas urbanísticas o económicas. Y a la vez una oportunidad porque nos invita a hacer un POUM del siglo XXI, no uno con la mentalidad del siglo XX.

¿CLH no jugó limpio al impugnar todo el planteamiento? ¿No hubo la posibilidad de negociar que se limitase a su ámbito de afectación?

CLH se ha excedido totalmente de contundencia con su postura, pero también creo que es la sentencia lo que es desproporcionada. Parece que esta quiera impartir justicia sin que le importen las consecuencias, el impacto económico y, en definitiva, la vida de los ciudadanos de Tarragona.

¿Han tenido contacto con la empresa?

El Ayuntamiento como institución sí. Con la nueva tesitura tendremos contactos con la compañía para buscar una solución adecuada para ambos, que facilite que puedan trasladarse a otra ubicación y permitan que la ciudad desarrolle la zona verde del río y la zona residencial.

¿Sí o sí el objetivo es que los depósitos de la empresa abandonen el espacio actual?

Los depósitos deben irse y ahora debemos buscar el cómo lo podemos hacer. Esto pasa por el diálogo y lo pondremos en marcha.

¿En qué han cambiado las reglas del juego a partir de la sentencia?

Es una situación que ha petado ahora pero que viene de antes, cosa que todos debemos tener presente. La sentencia sale a partir de una herencia desafortunada. Y digo desafortunada porque nadie podía prever que solicitaran el informe, ya que es totalmente inusual. Esto implica que la norma urbanística en Tarragona no es el POUM de 2013, porque es nulo, y todo lo que no esté consolidado se ha anulado. Por tanto, la normativa urbanística es el plan general de 1995 más las modificaciones que se hicieron posteriormente, antes de 2013.

¿Qué implica?

Que hay una parte que tiene que ver con el planteamiento de 2013 y que no está consolidada, que entra en una situación de estudio para decidir qué hacemos.

¿Cómo por ejemplo?

El Culubret, La Budellera, Mas d’en Sorder o el sector del Nàstic. Son planes que o no estaban o que sí que figuran, pero con cambios sustanciales. Esto nos obliga a estudiar su situación de forma individual. El caso del Culubret, por ejemplo, estaba en una fase de tramitación muy avanzada, a punto de la aprobación definitiva de la reparcelación. Nuestra intención es que pueda seguir adelante y ahora debemos ver junto a la Generalitat cómo hacerlo posible. En el caso del Nàstic tenemos interés porque el Ayuntamiento es uno de los promotores y también queda en una situación en la que debemos estudiar cómo podemos resolverlo.

Son dos proyectos que son vistos con buenos ojos por parte del Ayuntamiento ¿Salvarán tan solo los que les interesan?

No. Aquí deben salvarse los que cumplan dos requisitos: que estaban en un estado avanzado de tramitación o que son necesarios para la ciudad, porque mejoran las entradas, rellenan agujeros y generan cohesión.

Ponga algún ejemplo de estos planes interesantes para la ciudad y que generan consenso.

El PP1, desde el acceso por la carretera de Valls, puede seguir adelante porque ya existía en el plan del 95 y también estaba muy avanzado. O el PP14, delante de la Escola Sant Pau, que estaba en una fase más embrionaria, pero que ya existía, y por tanto puede tramitarse. O el PP10, a pesar de que no existía, está en una fase consolidada con las obras iniciadas. Los otros están en una situación diferente.

¿Y qué pasa con La Budellera o Mas d’en Sorder?

Debemos aprovechar esta revisión para que el nuevo POUM esté hecho en base a un urbanismo del siglo XXI y no del XX. Lo que toca es hacer un modelo que apueste por la cohesión de la ciudad, la preservación de los espacios naturales, la movilidad sostenible y la accesibilidad. Son planes que entendemos que no van en esta línea, sino que promueven que sea una ciudad más dispersa, alejada, menos sostenible y que se consume mucho espacio natural.

No hay una mayoría suficiente para eliminar La Budellera. Así se puso de manifiesto en el pleno del 17 de marzo. ¿No cree que podría producirse una situación de bloqueo?

Ahora lo que manda es el plan del 95 y este lo que dice es que la mayor parte del sector de La Budellera es suelo no programado y no urbanizable. Y, por otro lado, la zona urbanizable tiene una edificabilidad muy inferior. No de 45 viviendas por hectárea sino de 15. Las circunstancias son muy diferentes. Y no nos olvidemos de que el plan director de suelos no sostenibles tiene la intención de incluir este sector, de forma que quiere reconsiderarse para protegerse el espacio natural.

¿Olvidarnos de que el crecimiento pasa por Llevant?

Efectivamente, queremos cohesionar la ciudad entre el centro y los barrios, a la vez que apostamos por la preservación del espacio natural. Esta es la postura del Gobierno respecto al nuevo POUM. Y nos avala el planeamiento vigente.

¿Podrían repescarse proyectos como Terres Cavades?

Este es un sector muy grande que puede tener una valoración política diferente que La Budellera. Igualmente creemos que está muy sobredimensionado y en cualquier caso en el plan del 95 también consta como no programado, que a efectos prácticos podría decirse que es suelo no urbanizable, ya que debería hacerse un plan de delimitación que justificara el cambio. Lo mismo pasa con Mas d’en Sorder.

¿Cuáles son estos sectores que cohesionan la ciudad?

El PP2, en la zona del Francolí, que debe acabar de complementarse o el PP30, de Pou Boronat, que está aprobado definitivamente y puede ser un sector de crecimiento que genere vivienda y que nos permitirá arreglar la entrada de Valls, vinculado con la zona de Països Catalans y Sescelades. El nuevo mapa, con las nuevas reglas del juego, tampoco cierra todas las puertas. Deja opciones para que la ciudad pueda crecer con espacios de reciclaje e interés.

Las normas han cambiado de un día para otro. Moverse hacia el nuevo escenario requiere de un tiempo, que en el caso del urbanismo acostumbra a ser extenso.

Está claro, nosotros mismos debemos hacer el cambio, pero hay opciones de crecimiento que tienen un interés y un valor. Lo que es un hecho es que las tres grandes áreas clásicas de expansión, como son La Budellera, Terres Cavades y Horta Gran, quedan muy tocadas. Porque esta última pasa a no urbanizable. El nuevo POUM deberá reflexionar cómo son estos ámbitos, porque Horta Gran debe tener la vocación de conservar la huerta pero también de tejer la ciudad alrededor del Francolí.

¿Cree que se hipoteca el crecimiento de la ciudad?

Nos lo han condicionado, pero nos adaptaremos y sacaremos cosas positivas. Al final nuestra función es construir soluciones. A corto plazo esto significa hablar con todo el mundo y trabajar codo con codo con la Generalitat, para hacer unas normas urbanísticas transitorias, mientras no haya el nuevo POUM. Un marco que nos permita desarrollar los sectores que ya estaban avanzados y que son necesarios para la ciudad. Y en el medio plazo hay que abordar la revisión del POUM, que debe empezar de forma inminente.

¿Qué papel tendrá la ciudadanía en todo este proceso?

Si hasta el momento habíamos tenido un urbanismo alejado de la gente y quizás incluso dictado por los intereses económicos de alguna gente muy influyente, ahora debemos tener un POUM en el que hablen los ciudadanos, las entidades y todos los sectores económicos, sin exclusión. Debe ser un POUM bajo criterios de ciudad. No hemos venido a vender pisos.

¿Se establecerán mecanismos de participación ciudadana?

Se vehicularán mecanismos de diversos formatos pero aún no podemos entrar en los detalles, porque conocimos la sentencia el pasado lunes. Necesitamos poder trabajar en esta hoja de ruta, mientras lo hacemos de forma inmediata codo con codo con la Generalitat. Ahora toca interpretar la resolución y establecer un marco normativo provisional, que nos permita seguir adelante con los proyectos importantes.

¿Qué pasa con el Pla Especial de la Part Alta?

Debemos estudiar cómo queda. Ciertamente es un plan especial que se fundamenta en el POUM anulado pero podría entenderse que tenga una cierta independencia. Así lo defenderemos pero hay que estudiarlo minuciosamente con la Generalitat.

¿Y la Ciutat Residencial?

Mantiene la calificación de equipamiento y en consecuencia los proyectos que quieren hacerse siguen adelante.

¿No habría problemas para que la Generalitat siga adelante con el albergue juvenil?

No, más allá del plan especial que se está redactando.

¿Hay otros edificios en la misma situación?

La Tabacalera, que a lo mejor podría albergar dudas porque en 1995 era industrial, en modificaciones posteriores y anteriores a 2013 se calificó como equipamiento y por tanto también pueden mantenerse los proyectos.

¿Y La Savinosa?

También se mantiene como equipamiento y no han cambiado las circunstancias.

¿El accidente del 14 de enero en Iqoxe podría suponer que las exigencias en cuanto a seguridad y protección civil sean más estrictas?

Es un elemento que estará allí y que puede condicionar el debate y las medidas de protección que se exigen, pero también de la relación entre la industria y la ciudad. Deberá hablarse mucho de seguridad y también hay que preguntarse si hay que priorizar la postura de las empresas o la de la ciudad. De si esta es la que tiene que irse o si es el sector productivo el que debe poner las medidas de seguridad y reflexionar sobre su papel.

Trece años se tardó en negociar y aprobar el POUM de 2013. ¿Cómo pueden reducirse los plazos?

La experiencia nos dice que se tardó trece años en redactar un POUM que ha acabado anulado. Esto debe hacernos trabajar de otra forma. Las mismas normas urbanísticas de la Generalitat definirán el periodo que tenemos para hacer un nuevo POUM.

¿Establecerán unos plazos?

Primero, las normas tienen una vocación temporal y fijarán unos plazos, que pueden ser prorrogables. Segundo, hace falta que el Ayuntamiento aboque los recursos para que el Departament d’Urbanisme, ya sea de forma interna o externa, pueda afrontar la modificación del POUM técnicamente. Y, tercera, hace falta una actitud constructiva y ágil por parte de todos los grupos municipales y todos los agentes participantes, para no eternizar debates. Hay que ser pragmáticos y eficientes. Y, finalmente, hay que marcarse unos objetivos y unos temas concretos. No hace falta cambiarlo todo. Si compartimos los valores y los objetivos será más fácil generar consensos.

Habla de tejer consensos con los partidos cuando el urbanismo es un tema que claramente divide el pleno.

Depende. Es cierto que hay disensos significativos, pero también hay consensos importantes, por ejemplo, con el plan parcial 1 o el Culubret. Incluso con el PP10, que no era un sí unánime, pero sí mayoritario. Al final, las diferencias están sobre dos ámbitos, cuando hay decenas y decenas de posibilidades.

¿Es optimista?

Se ha visto un consenso importante para tirar adelante una apuesta valiente como es el Tarragona Ciutat 30. Esto también tiene que ver con el urbanismo. Al final, nos ponemos de acuerdo cuando decimos que hay que sacar las mercancías de la línea de la costa y que pasen por el interior, porque esto nos condiciona el desarrollo económico, social y urbanístico. Y tenemos otro consenso que es que todos queremos proteger la Anella Verda, e incluso ampliarla. A veces solo nos fijamos en lo que no estamos de acuerdo que al final son dos temas.

Dos temas de peso.

Sí, pero no olvidemos que tenemos otro consenso muy importante en valores. Aprobamos una moción del partido socialista que reclamaba la sostenibilidad como bandera de todas las políticas municipales. También el urbanismo. Perfecto. Seguro que todos podemos modificar la postura inicial. El contexto ha cambiado para todos y también lo ha hecho en el sentido de que el POUM está anulado y que hay un plan director de la Generalitat que nos dice hacia dónde no debemos crecer. Con este cambio de tesitura todos debemos poder ponernos de acuerdo. Ahora que tenemos la experiencia de la crisis inmobiliaria, económica y climática todos podemos modificar nuestra postura inicial.

¿La gestión se asumirá desde el Àrea de Territori del Ayuntamiento o se han planteado externalizarlo?

La dirección intelectual del trabajo será del Ayuntamiento. En cuanto a la ejecución, estamos evaluando los pros y los contras de hacerlo de forma interna o externa.

¿Será una decisión de disponibilidad de recursos y de personal?

No, será una cuestión de eficiencia organizativa.

El martes abrieron la puerta a contratar un gerente de urbanismo.

Creemos que en el contexto que se abre sería muy productivo tener a una persona que se encargue de la organización interna a nivel operativo y técnico. También en cuanto a los aspectos jurídicos, de personal y de recursos. Si lo asumo personalmente dificulta que pueda levantar la mirada para tener una visión política estratégica, de discurso y objetivos.

¿Qué perfil están buscando?

A una persona con energía, capaz, eficiente y con talento. Sería interesante poder encontrar a alguien con una visión moderna del urbanismo.

¿La decisión ha sido a partir de la sentencia o ya lo habían decidido?

La sentencia ha decantado la balanza. Antes era una posibilidad interesante, ahora es necesaria.

«Buscamos a un gerente con energía, eficiente, capaz y talentoso»

Habla de tejer consensos con los partidos cuando el urbanismo es un tema que claramente divide el pleno.
Depende. Es cierto que hay disensos significativos, pero también hay consensos importantes, por ejemplo, con el plan parcial 1 o el Culubret. Incluso con el PP10, que no era un sí unánime, pero sí mayoritario. Al final, las diferencias están sobre dos ámbitos, cuando hay decenas y decenas de posibilidades. 

¿Es optimista?

Se ha visto un consenso importante para tirar adelante una apuesta valiente como es el Tarragona Ciutat 30. Esto también tiene que ver con el urbanismo. Al final, nos ponemos de acuerdo cuando decimos que hay que sacar las mercancías de la línea de la costa y que pasen por el interior, porque esto nos condiciona el desarrollo económico, social y urbanístico. Y tenemos otro consenso que es que todos  queremos proteger la Anella Verda, e incluso ampliarla. A veces solo nos fijamos en lo que no estamos de acuerdo que al final son dos temas. 

Dos temas de peso.

Sí, pero no olvidemos que tenemos otro consenso muy importante en valores. Aprobamos una moción del partido socialista que reclamaba la sostenibilidad como bandera de todas las políticas municipales. También el urbanismo. Perfecto. Seguro que todos podemos modificar la postura inicial. El contexto ha cambiado para todos y también lo ha hecho en el sentido de que el POUM está anulado y que hay un plan director de la Generalitat que nos dice hacia dónde no debemos crecer. Con este cambio de tesitura todos debemos poder ponernos de acuerdo. Ahora que tenemos la experiencia de la crisis inmobiliaria, económica y climática todos podemos modificar nuestra postura inicial.  

¿La gestión se asumirá desde el Àrea de Territori del Ayuntamiento o se han planteado externalizarlo?

La dirección intelectual del trabajo será del Ayuntamiento. En cuanto a la ejecución, estamos evaluando los pros y los contras de hacerlo de forma interna o externa. 

¿Será una decisión de disponibilidad de recursos y de personal?

No, será una cuestión de eficiencia organizativa. 

El martes abrieron la puerta a contratar un gerente de urbanismo.

Creemos que en el contexto que se abre sería muy productivo tener a una persona que se encargue de la organización interna a nivel operativo y técnico. También en cuanto a los aspectos jurídicos, de personal y de recursos. Si lo asumo personalmente dificulta que pueda levantar la mirada para tener una visión política estratégica, de discurso y objetivos. 

¿Qué perfil están buscando?

A una persona con energía, capaz, eficiente y con talento. Sería interesante poder encontrar a alguien con una visión moderna del urbanismo.

¿La decisión ha sido a partir de la sentencia o ya lo habían decidido?

La sentencia ha decantado la balanza. Antes era una posibilidad interesante, ahora es necesaria.

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