Vecinos siguen recogiendo deshechos de una plantación de marihuana en Mont-ral

Para acceder al barranco del Mas d'en Verd, unos cincuenta voluntarios han utilizado cuerdas para superar el desnivel
 

| Actualizado a 13 febrero 2022 15:17
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El barranco del Mas d'en Verd, en el término municipal de Mont-ral, vuelve a lucir su aspecto natural después de que unas cincuenta personas hayan retirado los residuos generados a una de las plantaciones de marihuana desmanteladas este verano.

El coordinador de la asociación Molí del Fort, Rubén Alcázar, ha señalado que los desechos acumulados –como por ejemplo raticidas o abonos- perjudican la flora y la fauna de la zona, catalogada como PEIN. El alcalde de Mont-ral, Francesc Xavier Pagès, ha agradecido la tarea del voluntariado y ha insistido en la necesidad que las administraciones supramunicipales se impliquen en la causa. Para llegar hasta el antiguo campamento, los voluntarios han tenido que utilizar cuerdas para superar los desniveles del barranco.

Es la segunda

A diferencia de la primera acción impulsada desde el voluntariado, en esta ocasión el acceso a las antiguas plantaciones de marihuana ha sido más complicada por la orografía del entorno. Se trata de una característica que según el alcalde de Mont-ral, Francesc Xavier Pagès, permite que los cultivadores de marihuana pasen más desapercibidos tanto a vecinos como a los cuerpos policiales. Aun así, junto con otros municipios, ha reiterado la necesidad de contar con más presencia policial para evitar que se instalen nuevos campamentos a partir de la próxima primavera.

Durante el verano pasado, los Mossos d'Esquadra localizaron y desmantelaron siete plantaciones de marihuana en el entorno de Mont-ral. Según Pagès, hasta el 2020 no tuvieron constancia de ningún campamento de este tipo y ha señalado que el estado de pandemia podría haber tenido una afectación directa a su proliferación.

Las entidades ecologistas denuncian que después de los operativos policiales, los residuos generados por las personas que se hacían cargo de las plantaciones no eran retirados debidamente y representaban un riesgo para el entorno natural. El coordinador de la asociación Molí del Fort, Rubén Alcázar, ha puesto el foco en el peligro que suponen los desechos químicos para la biodiversidad de la zona, así como la presencia de plásticos de gran bulto. Más allá de químicos para la cura de las plantas de marihuana, durante el desmantelamiento del campamento también se han retirado numerosos objetos que los cultivadores utilizaban durante su día a día, como por ejemplo productos alimentarios, colchones o incluso piscinas para retener el agua para el cultivo.

Retirada en cadena

En esta ocasión, los desechos que se han recogido correspondían a una plantación que se había escondido cerca del barranco del Mas d'en Verd, una zona de difícil acceso. La lluvia de la pasada noche tampoco ha facilitado la bajada de los voluntarios, puesto que el camino resbalaba y añadía una dificultad más. Ante este escenario, la participación ciudadana ha sido clave para retirar toda la porquería a través de cadenas humanas.

Una vez clasificada la basura, los participantes han acabado la jornada con una comida de hermandad. Después de esta acción, quedarán pendientes de limpiar cuatro campamentos más que se localizaron el verano pasado en Mont-ral. Se espera que se vuelva a hacer a través del llamamiento de voluntarios, a pesar de que de momento no hay fecha.

Una reivindicación compartida

La reclamación de los consistorios para tener más presencia policial y hacer frente a la proliferación de las plantaciones de marihuana viene de lejos. Durante el mes de octubre varios ayuntamientos de las montañas de Prades hicieron frente común para denunciar la situación de inseguridad y desazón que provocan en las poblaciones. Uno de los otras pueblos que también ha empezado a limpiar las zonas afectadas por las plantaciones de marihuana desmanteladas ha sido Querol, en el Alt Camp. En este caso, el consistorio ha contratado a cuatro campesinos que recogen en un remolque los desechos acumulados en zonas forestales del término municipal. La iniciativa se alargará hasta el mes de marzo con actuaciones semanales.

En este sentido, Pagès se ha mostrado comprensivo con el papel de las administraciones supramunicipales, pero a la vez ha insistido en la necesidad que se impliquen en futuras acciones. Por su parte, Alcázar ha señalado que haría falta que las administraciones pusieran en marcha un protocolo por saber cómo actuar en relación en los desechos que se dejan al medio natural una vez se desmantelan estas plantaciones.

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