Foment remata las obras del túnel de Lilla con el recubrimiento de las paredes

El jefe de Carreteras de Tarragona y el alcalde de Montblanc hicieron una visita técnica y trataron el problema de las grietas

18 marzo 2022 10:21 | Actualizado a 18 marzo 2022 10:35
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Foment remata las obras del túnel de Lilla con el recubrimiento de las paredes con hormigón. Estos trabajos dentro del túnel, infraestructura crucial del último y complejo tramo de construcción de la autovía A-27, van a muy buen ritmo y se acabarán antes de Semana Santa, según ha avanzado a la ACN el alcalde de Montblanc, Josep Andreu. El alcalde ha visitado las obras con el jefe de Carreteras de Tarragona y ha trasladado la inquietud por las grietas a la pedanía de Lilla, a causa de las voladuras por parte de Acciona. En el marco de la visita, llevada a cabo este jueves, el Ayuntamiento también expuso la necesidad de reposar servicios -en el camino de can Magre-, así como resolver los vertidos de aguas y escorrentías que hacen hacia fincas próximas a la obra.

En esta reunión de seguimiento de las obras asistió el jefe de la Unidad de Carreteras a la demarcación, Alberto Hernández, con técnicos del Ayuntamiento de Montblanc y la alcaldesa pedánea de Lilla. Se hizo una revisión de las obras y tomaron el compromiso de hacer un puente, que el territorio reclamaba desde hacía tiempo.

Según el último calendario, este tramo, que arrastra años de retraso, se terminará en 2023. Las máquinas empezaron a perforar la montaña, entre el Alt Camp y la Conca de Barberà, el noviembre del 2019 y ahora ya se está terminando el recubrimiento de las dos galerías del túnel, una para cada sentido, por donde discurrirá el A-27.

El túnel de Lilla, de 1,5 kilómetros de longitud, es la principal infraestructura del tramo final de esta reivindicada autovía que conectará las regiones de Lleida y Aragón con la Costa Dorada, sin tener que pasar por el cuello (N-240). En estos momentos, ya están en servicio 23 kilómetros de autovía entre Tarragona y Valls.

Ahora hace un mes se adjudicó por 743.562 euros el contrato de servicios para redactar el proyecto de trazado y construcción de este el último tramo pendiente de la autovía, entre el enlace de Lilla y el acceso a la autopista AP-7 a la altura de Montblanc. Tendrá una longitud de 5,5 kilómetros y tendrá que salvar las vías del AVE con un paso inferior.

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