El Vendrell pone corazones para luchar contra el cáncer

Voluntarias del Grup de Dones cosen cojines-corazón para mujeres que han pasado por una mastectomía

08 noviembre 2017 18:57 | Actualizado a 08 noviembre 2017 19:04
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Claudia recuerda las molestias tras la mastectomía. El cáncer de mama la obligó a pasar por el quirófano y después por un largo tratamiento. 
Recuerda como entre otros, los efectos de la intervención dejaron molestias en el brazo. Era difícil hasta encontrar una postura cómoda para descansar.

Un día a Claudia regalaron una especie de cojín en forma de corazón. Colocado debajo del brazo todo fue más cómodo. Aquel mullido corazón-cojín fue una gran ayuda y permitía una movilidad sin dolores.

Superado
Claudia ya ha pasado el tratamiento para superar el cáncer. Sabe lo que es el miedo, la rabia, la lucha, las necesidades, la fortaleza, las circunstancias... Desde los momentos de  coraje hasta esa dificultad para encontrar la postura cómoda tras la intervención. 

Y Claudia comenzó una iniciativa para ayudar a las mujeres que pasan por la misma situación. Aunque fuese con esos corazones que la aliviaron a dónde más falta hacen.

Grup de Dones
Beni González, secretaria del Grup de Dones del Vendrell, coincidió con Claudia y le preguntó por su iniciativa. Porque Beni González dijo que el Grup de Dones del Vendrell iba a colaborar.

Durante semanas una decena de socias de la entidad ha bordado hasta una cincuentena de esos corazones. «Sólo hizo falta plantearlo», recuerda Jerusalén Torra, presidenta del Grup de Dones. Beni dirige además el taller de patchwork que organiza la entidad, por lo que no iba a faltar ni material ni manos expertas en coser.

Donación
Una decena de voluntarias se puso a cortar y coser ropa para formar los corazones cojín. Y han confeccionado unos 50. Todos se donarán a la Fundación de la Clínica Corachan para que las distribuya entre las mujeres que se recuperan de un tratamiento contra el cáncer.

«Llevaremos los corazones a la Fundació», explica Jerusalén Torras. Porque los de El Vendrell tienen más de corazón que de cojín. «Y todavía estamos dispuestas a hacer más. Los que hagan falta».

Abrazarse
Esas almohadas reducen el dolor de la incisión y la tensión de los músculos del hombro. La propia Teresa Ramón y Cajal, del Servicio de Oncología del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona los define como «una especie de osos de peluche a los que abrazarse y que aportan confort».

En 2006 la iniciativa de los cojines corazón surgió en Estados Unidos y la utilidad que tienen hizo que diseñadoras como Ághata Ruiz de la Prada diseñase unos modelos que fueron cosidos por  voluntarios de la Fundación Oncolliga y de la Fundación Ághata Ruiz de la Prada.

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