La deseada obra del arquitecto modernista Josep Maria Jujol

Tanto el Col·legi d’Arquitectes de Catalunya como el Museu Nacional d’Art Contemporani (MNAC) suspiran por el archivo del tarraconense

10 diciembre 2022 19:26 | Actualizado a 11 diciembre 2022 06:00
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Que la huella del arquitecto modernista Josep Maria Jujol (Tarragona, 1879-1949) resulta imborrable no admite sospechas. Su legado artístico ha pasado a la historia del arte nacional e incluso ha traspasado fronteras y admiración internacional. De ahí que su archivo de dibujos, planos y objetos de mobiliario se haya convertido en deseo de las grandes instituciones del arte catalán.

Según ha publicado el Diari Ara, el Col·legi d’Arquitectes de Catalunya (COAC) y el Museu Nacional d’Art de Catalunya (MNAC) suspiran por ese fondo del tarraconense. Y es que existen dos acuerdos de donación firmados, el último de este pasado 1 de diciembre con el COAC.

El Arxiu Jujol completó, através de un convenio, la donación, al Arxiu Històric del Col·legi d’Arquitectes de Catalunya, de toda la documentación vinculada a la obra que Josep Maria Jujol tiene en Tarragona.

Previamente, en octubre, el MNAC firmó la donación del archivo fruto de muchos años de trabajo con el legado de Josep Maria Jujol y el visto bueno de Josep Maria Jujol hijo. Los dos entes deben reunirse ahora para alcanzar un entendimiento con respecto a esta situación. En todo caso, el deseo de las dos entidades por ensalzar y conservar la obra del autor tarraconense enseña su extraordinaria valía.

Actualmente, lucen en el MNAC algunos muebles como un escritorio, una mesa de centro ovalada doble y varias sillas que los herederos depositaron con motivo de la renovación de la colección permanente de arte de los siglos XIX y XX.

$!La parroquia de Sant Salvador de El Vendrell, obra de Josep Maria Jujol. foto: DT

El Museu ya disfrutaba de un escritorio y archivador de partituras de madera policromada, un tintero de bronce, una silla de comedor y una mesita de centro provenientes de una dación de Joan Pau Jover, nieto del marchante Pere Mañach. Y con motivo de la gran exposición de Gaudí, que abrió sus puertas hace un año, restauraron una de las tres grandes telas que Jujol hizo para la ceremonia de los Jocs Florals de 1907 por encargo del mismo Gaudí.

De hecho, el tarraconense colaboró con los arquitectos Antoni Maria Gallissà (1901-1902), Josep Font i Gumà (1902-1904) y Antoni Gaudí (1852-1926), con el que, más que un discípulo, llegó a erigirse como su colaborador personal y de confianza (compartieron incluso vivienda en las obras de la Sagrada Familia).

Además de esa experiencia en la Sagrada Familia, a Jujol se le reconoció su labor en obras tan impactantes como la Casa Batlló, la Pedrera y el Parc Güell. Edificios tan emblemáticos como el Teatre Metropol de Tarrgona, la Església de Vistabella o la remodelación de la masía Can Negre de Sant Joan Despi también cuentan con su firma. En Sant Joan Despí ejerció de arquitecto municipal.

No solo el talento de Josep Maria Jujol ha quedado reflejado en sus atribuciones en arquitectura. El tarraconense destacó de una manera natural en ramas del arte como la pintura, la escultura y el diseño. De ahí que su ramillete de piezas todavía resulte mayor en cuanto al archivo. Las primeras acuarelas que dibujó de adolescente o un frutero metálico se transforman en algunos de los ‘tesoros’ que le distinguen.

Todos los contenidos del archivo del arquitecto han visto la luz, hasta ahora, de una forma parcial, a través de distintas exposiciones y publicaciones. A pesar de todo, se desconoce todavía en profundidad un fondo que promete muchísimo.

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