El glorioso teatral octubre de 1969

09 febrero 2023 18:11 | Actualizado a 10 febrero 2023 06:00
Ángel Camacho
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Alos llegados a Reus, por nacimiento o traslado después de ese año, deseo recordarles el porqué de darle esos calificativos. Pero antes quiero informarles de cómo Reus despertó, de forma potente, al mundo teatral.

Para ello hubo que unir a un grupo de estudiantes del Instituto Gaudí (hoy, Salvador Vila-seca), con inquietudes que querían romper el corsé cultural del Régimen franquista. Fue sin duda la promoción de 1963 la predestinada a despertar la conciencia teatral reusense, y luego extenderla por todo el país. Al principio, fueron unos muchachos que se reunían para celebrar guateques, calçotades, excursiones... y conversaban sobre la manera de acabar con la muralla gris que rodeaba sus pensamientos.

Hubo nombres: Jordi Nogués, Miquel Escudero Claveguera (poeta muerto muy joven en un trágico suceso), Juan de Sola Rosa («andaluz que quiere a Reus»), Lluís Inglés Veciana, Pau Abelló, Pau Tapias... Así decidieron buscar un local y elegir a quienes llevaran las representaciones teatrales.

Fue la promoción de 1963 la predestinada a despertar la conciencia teatral reusense. Al principio, fueron unos muchachos que se reunían para celebrar guateques, calçotades, excursiones...

Eligieron el Teatre Fortuny y la obra Los blancos dientes del perro, de Eduardo Criado, bajo la dirección del experimentado Enric Virgili y el apunte de Joan Prats, para Elvira Pellicer, Chelo García, Mª del Carme Reig, Josep M. Giró, Jordi Nogués, Miquel Escudero, Francesc Baró Pié y Ramón Vilá, con voz en off de De Sola. Teatro lleno. Éxito.

Era ya 1987 cuando De Sola y Mercé Butillé tuvieron una densa reunión en que se «encendió la mecha definitiva» para sus inquietudes teatrales. Así nació ‘La Tartana Estudio-Teatro’ con un lugar fijo, en el Orfeó Reusenc, de la calle Sant Llorenç. Allí se materializaron proyectos sobre el nuevo teatro: Ionesco, Beckett, Arrabal, Pedrolo...

La primera representación fue Ronda de mort a Sinera, de Salvador Espriu. Se lucieron Nogués, Ramón Gomis, Dora Torrents (luego esposa de Juan de Sola), Enric Mèlic, Joan Rodón, Rosa Cabré, Mª del Carme Reig, Anna M. Gomis, Agustí Savall, Maria Fort, Anna Maré, Rita Ferrús, Gloria Colominas y Lluís Pasqual (bastante flojito como actor).

El éxito les llevó a presentar Homes y No, de Manuel de Pedrolo, dirigida por De Sola, en cuyo reparto entraron Antón Borrell (luego alcalde de Reus) y Mª Teresa Callizo, con varios del primer suceso. Más tarde, otro grupo de aquellos inquietos miembros del 63 fundaron la Asociación de Espectadores de Teatro, organización en la que participaron Juan de Sola, Josep Mª Fargas y otros, que fue copiada por otras entidades teatrales de España.

Así, pasaron por el Teatro Fortuny Núria Espert, Rafael Alberti, José Mª Rodero, Fernando Fernán-Gómez, José Luis López Vázquez, Ana Marzoa, Irene Gutiérrez Caba, José Sacristán...

Así, pasaron por el Teatro Fortuny y a su llamada, Núria Espert, Rafael Alberti, José Mª Rodero, Fernando Fernán-Gómez, José Luis López Vázquez, Ana Marzoa, Irene Gutiérrez Caba, José Sacristán... y la colaboración con Dagoll-Dagom, Els Joglars de Boadella y otros. Detalles: en el libro Reus: cinco caminos, de Juan de Sola.

Volviendo al inicio, en octubre de 1969, el Elenco Teatro Bravium traía la obra de Alejandro Casona La tercera palabra, dirigida por Narciso Martí, interpretada por Encarnita Martínez, Montserrat Paió, Magina Abelló, Sebastián Mas, José Mª Auqué y otros. Por la importancia reusense, se trajo aquí la II Campaña Nacional de Teatro de España, bajo la dirección de José Tamayo, que presentó con su Compañía Lope de Vega La molinera de Arcos, también de Alejandro Casona; el día 21, La muralla china, de Max Frish; el 22, en una línea más frívola, la Compañía de Revistas Colsada puso Trasplantes de matrimonios y el 23, Mi marido es un tormento. El 24, la Compañía de Teatro de Marta Padovan presentaba Una noia de bosc, de Muntañola, floja según el crítico Tricaz.

La Compañía de Zarzuela Juan Gual puso en escena La reina mora y La del manojo de rosas. Los días 25 y 26, en sesión doble, Cançó d’amor i de guerra y Marina. Puso la guinda final el humorista Joan Capri con El pobre viudo, de Santiago Rusiñol. Momentos gloriosos para la historia teatral reusense.

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