Las ITS aumentan entre los jóvenes: «Mi expareja mantenía relaciones con otras personas sin preservativo»

Cada día se notifican cuatro casos en Tarragona, donde hubo 1.663 diagnósticos de infecciones de transmisión sexual en 2022. La clamidia y la gonorrea, las más habituales

25 octubre 2023 16:18 | Actualizado a 26 octubre 2023 20:00
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«Hace tres años que empecé una relación estable con mi ex, ambos habíamos tenido parejas sexuales anteriormente y, en un punto de la relación, el ginecólogo me recomendó empezar a tomar la píldora para los dolores de la menstruación. A partir de ahí, mi ex pareja y yo empezamos a mantener relaciones sin preservativo y, a los diez meses, noté que me picaba la zona y que me habían salido granitos. Me miraron y me confirmaron que era papiloma», cuenta María –nombre ficticio–.

«Me derivaron al hospital y, hasta que me llamaran, me mandaron una crema que, sinceramente, me hizo pasarlo muy mal, me levantaba la piel y, al ir al baño, me entraban ganas de llorar. En el hospital, me sacaron muestras tanto de la vagina como de la boca, y yo me sentía muy perdida porque estaba vacunada del papiloma y no le veía sentido. Ese mismo día, pasé a la doctora y empezó el tratamiento. Era un frío tan frío que quemaba, la primera vez, salí de allí llorando y con mucha molestia».

En total, estuvo realizando el tratamiento dos meses aproximadamente: «Es muy desagradable verte así y no entender por qué. Y es que, durante mucho tiempo, no lo entendí: mi expareja se hizo las pruebas y no le salió nada. Hasta que caí en que una vez, con mi pareja anterior, se nos rompió el preservativo. Este chico tenía relaciones con otras mujeres –factor que yo, evidentemente, desconocía– y no solía ponérselo», cuenta este testimonio.

«Es muy importante la detección precoz y efectuar cribajes en población de riesgo», Jordi Casabona, director del CEEISCAT y portavoz de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas

Hace ya algunos años que los casos de infecciones de transmisión sexual (ITS) vienen experimentando aumentos significativos. No solo en Tarragona, donde han crecido un 36% en un solo año y un 49,9% desde 2019, sino que la dinámica se extiende al resto de Catalunya y del Estado. La proliferación de pruebas diagnósticas, aplaudida de forma vehemente por los expertos, y el decrecimiento en la utilización de métodos anticonceptivos –especialmente el preservativo– lo explican.

Según los datos facilitados por el Centre d’Estudis Epidemiològics sobre les Infeccions de Transmissió sexual i Sida de Catalunya - CEEISCAT, en todo el año 2022 –las últimas estadísticas que el organismo tiene disponibles– se diagnosticaron un total de 1.663 infecciones de transmisión sexual en la demarcación de Tarragona: 1.449 en el Camp de Tarragona y 214 en las Terres de l’Ebre. Previamente a 2019, cuando se detectaron 1.109 ITS en total, la situación epidemiológica ya venía marcando incrementos significativos.

Por territorios, los aumentos en las Terres de l’Ebre han sido más pronunciados porcentualmente que en el Camp: de un 79,8% entre las 119 diagnosis de 2019 y las 214 del pasado 2022 y de un 25% en comparación con las 171 del año 2021. La subida en las comarcas del Camp, más moderada, es del 46% entre los 990 casos de 2019 y los 1.449 de 2022 y del 37,8% en comparación con los 1.051 de 2021.

Las infecciones que han tenido un crecimiento más destacable han sido, con diferencia, la clamidia y la gonococia, más conocida por el término de gonorrea. La primera ha pasado de 518 casos diagnosticados en 2019 a 712 en 2022. El aumento de la gonococia ha sido notablemente mayor: de 165 diagnósticos en 2019 a 474 en 2022, un 187,3% más.

$!Evolución de los diagnósticos de infecciones de transmisión sexual (ITS) en la demarcación de Tarragona. Fuente: Centre d’Estudis Epidemiològics sobre les Infeccions de Transmissió Sexual i Sida de Catalunya. Departament de Salut

La tricomoniasis es la tercera más habitual: 231 casos en 2022, un 16% más que los 199 del año 2019 y un 15% más que los 201 de 2021. De igual forma, el herpes genital ha pasado de 88 diagnósticos en 2019 y 101 en 2021 a 146 en todo el 2022. Es un aumento del 66% desde antes de la pandemia y del 45% en un año.

El director del CEEISCAT y portavoz del grupo de ITS de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas, Jordi Casabona, pone los datos en contexto: «Las cifras de epidemiología tienen unos márgenes, sobre todo durante estos años, porque el coronavirus ha hecho tambalear los sistemas de declaración».

«Hay muchos más sitios que antes para hacerse las pruebas», Montse Carreras , comadrona y referente de ITS en el Camp de Tarragona

Menos habituales son la sífilis y el linfogranuloma venéreo: acumularon 85 y 15 casos respectivamente en 2022. En el caso de la primera, en los últimos años ha venido reduciéndose su presencia: han bajado los casos un 35% con respecto a los 131 diagnosticados en 2019. En el caso del linfogranuloma, se disparó en 2022, con quince diagnósticos, después de unos años de estabilización.

También tienden a descender el VIH y, en consecuencia, el sida. Entre otros motivos, es gracias al uso de la profilaxis de prexposición (PrEP): son medicamentos que toman las personas que no tienen VIH, pero corren riesgo de exponerse o de contraerlo a través de las relaciones sexuales o del consumo de drogas inyectables. La doctora Sheila Ruiz, adjunta de medicina interna en el Hospital Sant Pau i Santa Tecla, indica que «hay unos criterios muy estrictos para poder utilizarla».

El 10% de diagnósticos en Tarragona son de adolescentes entre los 10 y los 19 años de edad

Un incremento anunciado

Viendo la evolución de las ITS en los últimos años, era de esperar que los casos siguieran en aumento. Casabona lo corrobora: «Es una tendencia que está creciendo en el mundo occidental, los motivos son diversos y varían», añade.

Por ejemplo, en cuanto a la clamidia, el doctor expone que cada vez se llevan a cabo más pruebas diagnósticas y que son más sencillas de hacer. «La sífilis está más concentrada y hay determinados grupos que, por sus características conductuales y de vulnerabilidad, están más expuestos», añade.

«Se está optando por diferentes métodos anticonceptivos y se deja de usar el preservativo», Jordi Baroja , director del CJAS

En esta línea, el director del Centre Jove d’Atenció a les Sexualitats (CJAS) y del programa jove de la Associació de Drets Sexuals i Reproductius, Jordi Baroja, comenta que «el sistema tiene cada vez una mayor capacidad de detección; si Catalunya tiene una de las tasas más altas de casos no es porque las infecciones circulen más, sino porque se detectan».

El director del CEEISCAT indica que las ITS reflejan las modificaciones de conducta de la sociedad: «Estamos viendo lo que ha pasado en Occidente: cambios en las normas morales y un incremento de las relaciones esporádicas y de las aplicaciones de búsqueda de contactos que facilitan este tipo de relaciones». Ruiz argumenta que «la línea es ascendente y se debe a varias causas, ha habido un cambio generacional en la manera de entender las relaciones sexuales». «También hay que tener en cuenta que la población joven tiene más dificultades para acceder a las pruebas», comenta Baroja.

Clamidia y gonococia son las dos ITS más habituales: crecen un 37% y un 187% desde 2019

Y es que la proliferación de estos casos está llegando a personas cada vez más jóvenes, incluso a menores de edad: «Hay conductas diferentes, más abiertas... y precisamente por eso es importante informar sobre los riesgos», destaca Ruiz.

Influye también el poco uso del preservativo: «La utilización de la anticoncepción de emergencia o de la PrEP también provoca que haya otros métodos menos usados», apunta Casabona. Por su parte, Ruiz remarca que «el preservativo se utiliza cada vez menos y de forma inconsistente». Montse Carreras, referente de ITS en el Camp, comenta que «no se usa siempre, ni en los preliminares, ni en las relaciones orales o anales...».

«Hay un cambio generacional a la hora de entender las relaciones sexuales», Sheila Ruiz, doctora en el Hospital Sant Pau i Santa Tecla

«Hay que insistir mucho más en formación en edades tempranas para que haya conciencia sobre todas las ITS, no creo que el aumento se deba tanto a que se hagan más pruebas», añade Ruiz. «Vemos que últimamente está habiendo más sensibilización; no hay que apostar por el discurso del miedo y sí por la educación sexual», indica Baroja.

La mayoría, fácilmente curables

Diagnosticadas a tiempo, las ITS bacterianas, las más frecuentes –gonococia, clamidia o sífilis– son fácilmente curables: «Muchas veces, basta con una dosis de antibiótico, por eso es muy importante la detección precoz y efectuar cribajes en población de riesgo», comenta Casabona. Baroja apunta que «si se dejan ir, sí que pueden desembocar en problemas más graves».

Cuando se detecta un caso, uno de los primeros pasos es llevar a cabo un estudio de contactos para poder prevenir: «Es vital, siempre que sea posible, avisar a las parejas sexuales que el afectado o afectada ha tenido durante los meses previos», aconseja Ruiz. «Actualmente, hay muchos más sitios donde hacerse las pruebas», comenta Carreras. Los expertos inciden en la necesidad de desestigmatizar las ITS para disipar el histórico tabú que planea sobre ellas.

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