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Tarragona, por una historia sin maniqueísmos

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Este jueves leo en el Diari la amplia información sobre toda una serie de actos (17) que están programados en nuestra ciudad, para conmemorar el 78 aniversario del final de la Guerra Civil y la posterior represión franquista.

Nada que objetar, salvo que este tipo de actos que se vienen celebrando durante los últimos años y están organizados por el denominado Fòrum de Tarragona per la Memòria, entre otras entidades y cuentan con colaboración institucional, como siempre, van dirigidos exclusivamente a denunciar la «brutal» represión franquista, contando sólo una parte de la historia, e insistiendo en algunos de los principales mitos y tergiversaciones, que en especial, desde el nacional-separatismo y la extrema izquierda en Cataluña se viene utilizando, sobre todo en los últimos años, respecto a la Guerra Civil y la represión franquista.

Por lo visto, como es obligado en Cataluña, se ocultarán absolutamente la multitud de asesinatos y de atrocidades producidas por la represión de las milicias revolucionarias del Front Popular, que sólo en el Tarragonès, entre 1936 y 1937, produjeron al menos 327 muertos, ni de las sistemáticas ejecuciones realizadas sin juicio previo por estas milicias. Tampoco nada se dirá sobre la quema, destrucción o las incautaciones realizadas, especialmente, de edificios religiosos o de la destrucción de un importante patrimonio histórico-religioso. Ni de los enfrentamientos entre anarquistas y comunistas que en 1937 acabaron en la ciudad con decenas de muertos. Para esas víctimas y esa brutal represión no hay Memoria Histórica, ni visitas guiadas, ni actos, ni ¡nada de nada! Seguramente muchos de los organizadores opinarán que esas víctimas se lo merecían y que bien muertos están.

En el fondo, con esta visión sesgada y maniquea, que en el mejor de los casos, mira la historia como los tuertos (con un sólo ojo), se persigue seguir alimentando el trágico guerracivilismo que se quiso zanjar durante la transición, el victimismo y el discurso del odio contra España, la derecha y la iglesia. Menos mal que este diario viene también publicando algunos desacomplejados y valientes artículos como que el leí el 14/11/2016 «Las siniestras hazañas del Sec de la Matinada» de S. Camaño (antiguo militante antifranquista del PSUC). Es necesaria una historia de Cataluña y de Tarragona sin maniqueísmos, sin tergiversaciones, sin mitos y sin ocultaciones. Con frecuencia, mentir y no contar toda la verdad viene a ser lo mismo.

Juan García

(Licenciado en Historia. Tarragona)

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