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«Me acusan de radicalización sin tener ni una sola prueba»

El presidente de la Associació en Defensa dels Drets de la Comunitat Musulmana de Reus, Mohamed Said Badaoui, denuncia que la Policía Nacional trata de expulsarlo del país. Alrededor de 150 personas y representantes de varias entidades se concentraron en el Mercadal para mostrarle su apoyo al grito de «Mohamed se queda»

| Actualizado a 08 agosto 2022 21:12
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«Para los que no me conozcan, tengo 40 años, llevo 30 viviendo en la provincia de Tarragona y tengo tres hijos nacidos en Valls y Reus. Creo en la igualdad de oportunidades y en una convivencia pacífica». Así se presentó la tarde de este lunes el presidente de la Associació per la Defensa dels Drets de la Comunitat Musulmana (Adedcom) de Reus, Mohamed Said Badaoui, ante las alrededor de 150 personas que acudieron al Mercadal a mostrarle su apoyo. Badaoui denuncia que la Policía Nacional ha iniciado gestiones para expulsarlo del país tras señalarlo como «radicalizado», y que lo hace en agosto, sin darle margen de maniobra y tras haber solicitado la nacionalidad española.

«Se me acusa de radicalización sin aportar prueba alguna, de ser una persona activa en redes sociales, de tener pretensiones políticas, de tener muchos contactos... Insisto, todo sin prueba alguna», apuntó hoy Badaoui. El presidente de Adedcom explicó que «de pronto, la Policía Nacional, con argumentos ridículos y sin base, me acusa de ser un peligro para la sociedad». «Defender los derechos de las personas no es un delito, pero acusar a alguien con falsos argumentos sí», subrayó, y dijo que «van contra mí y quieren que deje de reivindicar los derechos de la comunidad musulmana, cosa que seguiré haciendo hasta el final». «Siempre me he esforzado por crear puentes entre la comunidad musulmana y la autóctona», precisó.

La secretaria de la asociación Adedcom, Soukayna Chig, leyó un comunicado emitido por la entidad donde esta criticaba que «se ha utilizado toda la artillería administrativa para limitar el derecho –de Badaoui– a una defensa justa», como «citarle un viernes y darle 48 horas para redactar, preparar y presentar alegaciones». Un paso, este último, que Badaoui ha dado.

Por su parte, Eduard López, de Reus Refugi, expresó que «no sabemos si la orden de expulsión de Mohamed viene motivada por el deseo de reprimir una voz pública que denuncia las políticas xenófobas y arbitrarias del Estado, pero lo intuimos».

Y Joan Rosich, desde Unitat contra el Racisme i el Feixisme, apuntó que «Mohamed es una persona comprometida y a todos nos ha dejado muy sorprendidos este procedimiento de expulsión». Rosich habló de «racismo institucional», anunció próximas acciones en el marco de una campaña de apoyo y llamó a la Administración a «mover ficha para que esta expulsión no se acabe llevando a cabo». El acto finalizó al grito de «Mohamed se queda».

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