Reus quiere crecer hacia el sur con nuevos barrios desde Bellissens

El Ayuntamiento ve en el apeadero la oportunidad para desarrollar los sectores H11 y G6, que aportarán tejido urbano con viviendas y equipamientos y abrirán dos accesos en las vías

| Actualizado a 05 febrero 2022 17:02
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«Las ciudades evolucionan constantemente, entre todos las hacemos avanzar y la estación de Bellissens nos va a dar un punto de inflexión en el crecimiento de Reus hacia el sur», explica al Diari el alcalde de Reus, Carles Pellicer, que recuerda que «ya en su momento se sentaron las bases en el Pla General para la expansión hacia allí». El futuro apeadero –cuyos proyectos se están redactando y que se espera que esté en funcionamiento en 2025– lo encara el gobierno municipal como «una oportunidad» para esa área donde, tal como concreta el alcalde, «ya se hallan el Hospital Sant Joa; la URV, que espera la llegada de la nueva Facultat de Medicina; y el Tecnoparc». A su alrededor deberá tomar forma «una ciudad nueva y tecnológica que tenga calles y barrios nuevos, y facilidades para personas que ya viven aquí y para otras que viven fuera y que pueden venir a Reus». Por eso, «en su momento, tendremos que planificar zonas deportivas, servicios sanitarios, escuelas...».

En este sentido, «el sector está volviendo a reconsiderar y a replantear planes que no había sacado adelante», especifica la concejala de Urbanisme i Mobilitat, Marina Berasategui, que indica que «por parte de la administración también está habiendo una nueva etapa inversora en la que se han podido desencallar proyectos». Además, «a nivel urbanístico, también está el Pla Director Metropolità del Camp de Tarragona, en el que ya se marca que la zona sur de la ciudad es la que más debería crecer, ya sea por el modelo metropolitano de crecimiento, el entorno... y cae cerca de las principales infraestructuras».

El entorno al que Pellicer y Berasategui se refieren se encaja entre la carretera de Bellissens y la avenida de Salou, a grandes rasgos, y se extiende, en general desde el Hospital Sant Joan en dirección a la T-11. Sería, valora Pellicer, «un crecimiento muy natural para Reus» que se prevé que vaya avanzando y se complete a largo plazo. La estación de Bellissens se construirá en el cruce entre la avenida de Josep Pla y la calle Manuel de Pedrolo, y se acompañará de un paso de ciudad propuesto por el ejecutivo local que «nos permitirá la conexión entre los dos lados, porque si no no se entendería». 

En este escenario, actualmente, «a nivel de Ayuntamiento hay previstos para desarrollar dos sectores, que son el H11 y el G6», apunta Berasategui. El G6, cercano a la urbanización Mercader, queda situado bajo lo que será el apeadero y abarca unos 57.000 metros cuadrados, limitando con las calles Pau Gargallo, Pere Benavent y con la carretera de Salou. Contemplaría –al menos en el momento en que se concibió– espacios de vivienda y comerciales, entre otros. Por su lado, el H11, próximo a Bellissens, engloba casi 582.000 metros cuadrados delimitados por la carretera de Bellissens, la avenida de la Universitat y la línea ferroviaria, con varias vertientes entre las que se incluirían –igualmente pendiente de que puedan introducirse cambios– la residencial y la de servicios.  

Se trata de «dos sectores que estamos atendiendo técnicamente con los principales promotores», detalla la responsable de Urbanisme del Ayuntamiento, que remarca que «como ya bien sabemos, estos nos aportarán un nuevo tejido urbano con vivienda, algunos equipamientos y conectores urbanos, por ejemplo, sobre las vías». 

En este último aspecto, se estima que el desarrollo de los planes dará lugar a dos nuevos accesos para salvar el cinturón ferroviario, impulsados por los promotores y que se ubicarán en la avenida de la Universitat y en la calle Flix. «La inversión privada está en disposición de sacar adelante estos planes y pasado el tiempo se ve en situación de revisar los proyectos que ya se había planteado desplegar en su momento», añade Berasategui.

Un «foco que iluminará» esa área

Pellicer subraya que «la ciudad progresa hacia todos lados, en varias direcciones, pero esta es una zona de crecimiento natural y la estación de Bellissens especialmente será un foco que dará luz y que despertará este ámbito». El apeadero «generará una centralidad que da margen para la expansión hacia el sur». Y la definición de este lado de la ciudad tendrá en cuenta las necesidades y las ventajas que se desprenden de la actividad del Hospital Sant Joan de Reus, la URV –en el sentido, por ejemplo, de la demanda de vivienda para estudiantes y profesorado– y el polígono Tecnoparc con FiraReus y lo que implica. Un poco más lejos también se localiza el Institut d’Horticultura i Jardineria y el Col·legi de Nostra Senyora del Mar. La última parte por donde se ha extendido la ciudad sería «el entorno de Lledoners». 

«En definitiva, la nueva ciudad será magnífica», resuelve Pellicer, que apunta que «está bien diseñada» y «si uno mira el mapa, el lugar para nuevos barrios se ve ahí». El ámbito está conformado en estos momentos por solares desocupados, atravesados por caminos. La mitad se ha dibujado y la otra mitad está pendiente. «Aunque tardará muchos años, yo veo muy clara esta zona de crecimiento;la estación de Bellissens abre una perspectiva potente, hará posible una nueva centralidad, una nueva ciudad que será muy moderna, muy bien equipada, con todo tipo de comunicaciones y será prácticamente tecnológica», dice el alcalde, que precisa que «es una planificación larga, pero creo que es muy importante». 

«Las futuras generaciones, como es evidente, tienen que estar preparadas y contar con todos los servicios a su disposición», resume Pellicer, que indica que «la evolución de Reus, a tiempo vista, irá seguramente hacia allí y así es como yo también lo entiendo».

Más allá de esto «el proyecto de transformación urbanística del entorno del Carrilet va igualmente en la línea de potenciar la zona sur», subraya Berasategui, que explica que «ya no será solamente la entrada de Reus sino que tendrá un carácter más central» y «hacer esta transición también nos ayudará». «Los objetivos son atender lo que se necesita ahora y preparar la transición hacia la nueva centralidad que habrá», destaca la responsable de Urbanisme. 

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