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Un nuevo servicio atenderá a 240 niños en riesgo social

El Ayuntamiento ha transformado los seis centres oberts de la ciudad en un recurso para trabajar con niños y familias vulnerables de manera individualizada. Funcionarán todo el año
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Los niños son remitidos por servicios sociales y cada uno  tiene un plan individualizado. Trabajan en grupos de 10. FOTO: Pere Ferré

Los niños son remitidos por servicios sociales y cada uno tiene un plan individualizado. Trabajan en grupos de 10. FOTO: Pere Ferré

Las paredes del Servei d’Atenció Diurna (antiguo Centre Obert) del Carrer Caputxins de Tarragona están llenas de carteles infantiles en los que se habla de derechos y de deberes, de rutinas a seguir, de emociones, de lo que sueñan ser en el futuro... Un vistazo da una idea de que aquí, por las tardes, se hace algo más que deberes escolares.

Este es uno de los seis centros que funcionan en la ciudad y que desde el pasado mes de octubre han cambiado su modelo por uno que, explica Ana Santos, concejal de Serveis Socials del Ayuntamiento de Tarragona, es pionero en toda Catalunya.

Actualmente hay 213 niños y adolescentes de 4 a 15 años que acuden cada tarde, de lunes a jueves, a este servicio, aunque hay capacidad para 240. Todos son enviados por Serveis Socials por encontrarse en situación de vulnerabilidad. Son remitidos por su situación socioeconómica, pero también los que tienen problemas de integración, provienen de familias desestructuradas o han vivido situaciones de violencia de género en casa, entre otros.

Una de las ideas es que los niños se organicen aquí para hacer sus deberes, aunque este no es el objetivo principal. No se trata de una academia de repaso, sino de que aprendan habilidades sociales, autocontrol y autonomía.

La clave está, explican Santos y las profesionales involucradas en el proyecto, en que a cada niño se le elabora un plan individualizado de acuerdo a sus necesidades y se le hace seguimiento diario. Los grupos son pequeños, de diez niños, y el equipo que trabaja con ellos está formado por dos integradores sociales y otros dos educadores sociales.

También hay un programa para las familias, actualmente participan 31

Se trabaja en aspectos como el manejo de las emociones, las rutinas, la relación con los compañeros, con los padres y en que asuman sus responsabilidades. Además, se incentiva su participación, así que tienen voz y voto al elegir las actividades.
Paralelamente se trabaja con los padres, quienes reciben información cada día de cómo han trabajado sus hijos. «Es muy importante, porque muchas de estas familias sólo reciben información negativa de sus hijos por parte de la escuela... Les explicamos que aquí los reforzamos positivamente y les explicamos cómo pueden seguir haciéndolo en casa».

Intervención con las familias

Además del Servei d’Atenció Diurna, también se ha puesto en marcha un nuevo servicio de intervención para familias de niños y adolescentes en situación de riesgo. Arrancó primero en la zona de Ponent y se acaba de ampliar al resto de centros de la ciudad.

Los padres reciben formación para mejorar sus habilidades de crianza en cada etapa de la vida de sus hijos, para resolver conflictos y para reducir el estrés, entre otros. Actualmente están atendiendo a 31 familias, todas ellas remitidas a través de Serveis Socials. Las actividades con los padres se realizan mientras los niños estan en el Servei Diurn en una sala próxima.

Una vez al mes se programan actividades conjuntas entre niños y padres. De hecho, por ejemplo, los niños pueden estar trabajando en una sesión sobre cómo actuamos cuando nos enfadamos y, a la par, los padres, estar trabajando en el mismo tema.

Se dobla la inversión

Para llevar a cabo el nuevo programa, el Institut Municipal de Serveis Socials licitó el servicio  teniendo en cuenta que la Generalitat de Catalunya ya había dictado unas directrices para establecer nuevos criterios pedagógicos. Tarragona ha sido el primer municipio en hacer los cambios.

El nuevo contrato ha tenido un coste de 721.380 € y se adjudicó a la Fundació Pere Tarrés por un período de tres años con la opción de prorrogarlo otros tres. El servicio ha doblado su presupuesto respecto al contrato anterior, que era de 324.530 €.
Además, a diferencia de cómo funcionaban los Centros Oberts, que cerraban en verano, el nuevo servicio abre todo el año.

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