Llevant podrá crecer en 1.708 viviendas aunque prescinda de los macroproyectos

La propuesta de POUM que se está trabajando desde la administración local quiere «repartir juego» entre los diferentes sectores, ampliando el ámbito de la Anella Verda

17 marzo 2022 16:10 | Actualizado a 17 marzo 2022 16:51
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El nuevo POUM que se está redactando representa una enmienda al planeamiento de 2013, que apostaba por grandes sectores de crecimiento en el ámbito de Llevant. El desarrollo de La Budellera y de Terres Cavades se priorizó en la agenda económica por delante de la Horta Gran, el gran barrio junto al Francolí que debe cohesionar el centro con Ponent. Ahora quiere reconsiderarse todo este planteamiento, a partir de un modelo de ciudad que apuesta por «ampliar la Anella Verda» y «repartir juego» entre pequeños y medianos sectores de crecimiento que «no monopolicen» la demanda de cara a los próximos años.

Son algunas de las líneas que avanza el concejal de Territori, Xavier Puig, quien niega que esta decisión «frene» el crecimiento de esta parte de la ciudad. «Aquí lo único que se están parando son los macrocrecimientos que condicionen el resto de sectores de la ciudad o que puedan dañar el medio ambiente», defiende.

La propuesta del anteproyecto del POUM que están redactando los servicios técnicos municipales mantiene para el ámbito de Llevant hasta seis sectores de crecimiento que en total suman la cifra de 1.708 viviendas. Todos estos ámbitos ya constaban en el anterior plan y están en un estado más o menos avanzado de tramitación, según el caso. «Todos cumplen los preceptos que le pedimos a un nuevo barrio: que pueda llegarse a pie, que llene uno de los agujeros que tenemos, que mejore la ciudad previamente existente o que mejore las entradas de Tarragona y, por tanto, son buenos desde el punto de vista del interés público», indica Puig.

Estos ámbitos afectan a la urbanización de los terrenos junto al Nou Estadi hasta la Ermita de la Salut, incluyendo una nueva urbanización, a esta misma altura, al otro lado de la A-7 (PMU-13a) y la conexión de Cala Romana y Boscos (PMU-26) –según consta en el mapa adjunto–. Finalmente, se incluye también el PMU-14, que conectará la Vall de l’Arrabassada y Els Músics con el centro.

«Los Objetivos de Desarrollo Sostenible deben ser la guía que marque el nuevo POUM»
Xavier Puig. Concejal de Territori

El más avanzado de estos planes es el PMU-34, junto a las instalaciones del Nàstic, que precisamente es el más grande con una propuesta para hasta 522 viviendas. Este afecta a una parte de los terrenos de la antigua N-340, hasta la ITV, lo que sería el nuevo límite de la Vall de l’Arrabassada en este extremo. Y es que, en la entrevista publicada el pasado fin de semana, Puig descartaba que el futuro POUM recoja la urbanización de los terrenos de La Budellera hasta el acceso de la A-7. «Hay cosas que podían tener sentido hace unos años, cuando las circunstancias eran otras y se buscaban elementos de acuerdo y negociación, que no se quisieron aprovechar», decía. El tercer teniente de alcalde también afirmaba que «no hay ninguna necesidad que lo justifique». Y es que las previsiones demográficas para los próximos años han rebajado las expectativas de crecimiento de cara a los próximos años.

El POUM de 2013 diseñaba una ciudad para 185.000 habitantes en 2030. A día de hoy, la cifra es de 135.436 y las previsiones marcan un «estancamiento» con una horquilla de entre 111.849 y 172.641 habitantes para 2050. Con las viviendas que se prevén desarrollar a partir de estos seis ámbitos, Llevant podría ganar unos 4.300 habitantes en los próximos años.

El responsable de Territori defiende «no nos lo acabaremos». El PPU-20, que es el sector de la actual Vall de l’Arrabassada, se aprobó definitivamente el 9 de octubre de 1985 y recientemente se impulsaba la última promoción. «Han tardado 37 años para hacer 1.666 viviendas en plena burbuja demográfica y económica», expone.

«Estamos a favor de las construcciones con coherencia, pero los macroproyectos  no tocan»
Gemma Fusté. Federació de Veïns de Llevant

Cuando la Generalitat de Catalunya incluyó estos grandes sectores de crecimiento dentro del Pla Director Urbanístic de Sòls no Sostenibles, estos planes ya quedaron muy tocados. La administración catalana aún no se ha pronunciado alrededor de estos proyectos, pese a ello, el gobierno municipal se ha anticipado para intentar aparcarlos definitivamente, ya que, aunque hay diferencias entre los partidos, estos no se veían con buenos ojos. «Lo único que se frena son los proyectos como La Budellera que no encajan con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, que debe ser la guía que marque el nuevo POUM», defiende Puig.

Ciudad compacta

La Federació d’Associacions de Veïns de Llevant «celebra» que quieran enterrarse estos macroproyectos que afectaban a esta parte de la ciudad. «Siempre habíamos luchado por la cohesión de ciudad y aunque no estamos en contra de las nuevas construcciones, sí que estamos a favor de que haya una coherencia», indica su presidenta, Gemma Fusté.

Fusté opina que «los macroproyectos no tocan» y lamenta que se vincule el desarrollo de estas urbanizaciones con una mejora de los equipamientos para esta zona. «Con esto no nos comprarán, los equipamientos deben hacerse para los habitantes que ya vivimos allí», indica.

Desde la Associació de Veïns de La Mora-Tamarit hace un tiempo ya se hizo un plan con las mejoras para esta zona que ahora solicitarán que se incluya dentro del POUM. «Tenemos claro lo que queremos», indica el presidente de esta entidad, Francesc Garcia. Este representante vecinal defiende que «es un anacrónico seguir haciendo urbanizaciones en este parte de la ciudad, que no están bien integradas».

«Nos estábamos quedando como la Galia, con construcciones de los años sesenta»
Enric Casasayas, PA-102

Por su parte, el presidente de la Associació de Veïns de la Vall de l’Arrabassada, Josep Maria Bertran, defiende un modelo basado en una «ciudad compacta» y que esté «conectada con el centro». Este barrio ha sido de los últimos que se ha desarrollado, junto con la zona de Joan XXIII. Sus vecinos lamentan la falta de equipamientos y de un centro cívico. «Esto con el POUM antiguo tampoco salía, es cuestión de que se involucre el Ayuntamiento y que haga las inversiones que nos pertenecen de acuerdo con las balanzas fiscales», añade.

Uno de los sectores que está a punto de desencallarse en el de las Parcel·les Iborra (PA-102), que afecta a la zona de viviendas junto a la Ermita de la Salut. Esta quedó frenado con la sentencia del Tribunal Supremo, cuando estaba a punto de hacerse la aprobación definitiva para la urbanización de esta zona de viviendas. «Es vergonzoso que estemos tocando a la Vall de l’Arrabassada, compartiendo límites con la escuela y estemos en estas condiciones», lamenta Enric Casasayas, presidente de la Associació Administrativa de Cooperació. En este ámbito se construirán 137 nuevas viviendas y se urbanizará la zona existente. «Hace más de quince años que lo escucho y ahora tengo la sensación de que hay una voluntad real», añade.

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