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Xavi Bartolo, un valor en la sombra

El ilerdense llegó al CF Reus como preparador físico en 2014 pero su potencial le ha llevado a ser la mano derecha de Aritz López Garai

Marc Libiano

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Xavi Bartolo da instrucciones durante un partido. Foto: Alfredo González

Xavi Bartolo da instrucciones durante un partido. Foto: Alfredo González

En la planta noble del CF Reus se ve en Xavi Bartolo (Bellver de Cerdanya, 1968) uno de los grandes activos del club. Personaje extremadamente discreto, serio y de dedicación exclusiva, ha necesitado escalar posiciones para disponer de un status admirado en la actualidad. Aterrizó en Reus durante el verano de 2014 como preparador físico, en el arranque del proyecto Oliver y la ambición por colocar al Reus en el fútbol profesional. Contó con el aval de Sergi Parés, director deportivo del Reus y amigo personal de Bartolo. Junto a Natxo González como jefe del barco, Bartolo disfrutó de ese ascenso pionero en mayo de 2016. En dos temporadas, el Reus había alcanzado el desafío con una gestión del grupo coherente, en la que Bartolo tomó un papel fundamental.

Cualquiera de sus actos siempre ha llevado el silencio como actor primordial. Nunca ha alzado la voz, nunca ha vendido méritos al foco mediático. Nadie habla de Bartolo, nadie le encumbra. Su trabajo se encuentra en el día a día, en la rutina semanal del anexo, donde realmente el Reus construye sus éxitos. Allí, el ilerdense toma un impulso crucial, ya como peso pesado del staff técnico. Es el segundo de Garai desde que se inició la nueva era. Un arropo clave para el técnico, que cogió al equipo sin experiencia y que ha encontrado en Bartolo algo más que un ayudante. En alguna de sus comparecencias no ha ocultado ni ha ofrecido ningún reparo en destacar el valor táctico de su socio.

El segundo entrenador del Reus ya cogió galones durante la pasada temporada, cuando además de la planificación física, destinaba horas a analizar vídeos de los rivales y desnudar sus virtudes y defectos. También trabajó la estrategia de la primera plantilla, todavía comandada por Natxo González, con el que igual mantenía una buena química. Tipo familiar, con dos hijos y establecido en Tarragona, desde que  militó en el Nàstic como jugador y luego también como preparador físico, Bartolo forma el eje conductor junto a Aritz López Garai, el primer jefe, de un Reus que ya ha suma más puntos que en el anterior viaje, tras las 28 primeras fechas. El relevo en la dirección técnica se ha llevado bajo una naturalidad casi insultante.

Un buen comunicador
Xavi Bartolo ya conoce al dedillo cada rincón de la zona técnica, cercana a los banquillos. Dos sanciones a Garai durante este mismo curso, le han llevado a dirigir, teléfono en mano, al equipo, con el jefe situado en el palco y observando el fútbol de vista más periférica. Ha sorprendido en Bartolo su talante ante los medios públicos. De buen mensaje, dispone de un registro casi definitivo para gestionar grupos; comunica bien. En eso, el Reus parece disponer de dos expertos en la materia.  Los porqués en el deporte de élite resultan indispensables. Los futbolistas ya piden respuestas a cada maniobra, a cada idea. 

Amante del Running, no se hace nada extraño ver al técnico emplearse a fondo por el campo de juego justo después de cada entrenamiento. No ha olvidado aquellas obligaciones de preparación con las que convivió en su época como delantero. Disfrutó de la Primera División con el Lleida (10 partidos en la 1993-94). Colgó las botas en Tarragona, en 1998. 

El binomio Garai-Bartolo no ha amanecido en el actual tránsito. Curiosamente, el segundo técnico ya dirigió al primero durante temporada y media como preparador físico (2016-2017). Ese final de carrera de sopetón al que precisó enfrentarse Garai para poder dirigir les llevó a estrechar lazos. Comparten un millón de horas en las oficinas del Estadi y mastican cada decisión con mimo. Son detallistas de traje y corbata.

La pareja ha necesitado asumir un relevo nada sencillo. El legado de Natxo González se ha convertido en eterno. Estamos hablando seguramente del mejor entrenador de la historia del Reus si analizamos sus registros. Hasta el momento, el cambio se ha ejecutado con éxito, sin trastornos ni urgencias. El actual Reus camina con salud y firmeza.

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