La previa
Nàstic de Tarragona-Teruel: Hora de reaccionar
El conjunto grana sigue la cuesta de enero recibiendo al cuadro aragonés en el Nou Estadi (12.00 horas) con el regreso del capitán y con la certeza de que el partido debe servir para marcar un punto de inflexión tras encadenar dos derrotas consecutivas a domicilio

Marcos Baselga celebra su gol ante el Cartagena en el último partido disputado en el Nou Estadi.
A menudo se suele asociar este tipo de partidos como una amenaza. Como el riesgo del limbo. Pero también son una oportunidad. No porque te vayan a facilitar mucho la vida para conseguir una plaza de play-off. Ni tan solo porque sean garantía de un cambio de dinámica, sino porque puede empezar a rellenar el tanque de confianza, algo que parece que el Nàstic ha perdido en los últimos partidos.
Un equipo al que le matan los vicios. Que ha mejorado con balón con la llegada de Cristóbal Parralo, pero condenado por la falta de contundencia en las áreas y que ahora mismo está en tierra de nadie clasificatoriamente hablando, sí, pero con la certeza de que los de arriba no están lejos a nivel de puntos y que una victoria contra el Teruel permitiría no solo volver a sumar de tres en tres, sino escalar en la clasificación y, en función de lo que se vea sobre el verde, empezar a dejar a un lado fantasmas del pasado.
Regresa Òscar Sanz
Y con ese decorado regresa una de las figuras que debe ser clave en este Nàstic tanto dentro como fuera del terreno. Òscar Sanz, que se perdió los últimos tres partidos por una lesión fibrilar del cuádriceps izquierdo. Con su vuelta, Parralo tendrá más donde elegir en una posición que desde la lesión del de Sant Sadurní han monopolizado Marc Montalvo y Mángel Prendes. En el eje de la zaga, se espera también la vuelta de David Alba, lesionado el 20 de diciembre en Antequera, hace dos jornadas.
La plantilla tiene ganas de que llegue este partido porque sabe que las sensaciones no están siendo buenas y quiere aprovechar la vuelta al Nou Estadi después de un mes para retomarlo allí donde lo dejó, con una imponente victoria ante el Cartagena en un partido que impulsó todas las virtudes de este Nàstic y que, a la par, escondió los males ante uno de los equipos llamados a estar arriba. Parralo sabe que ese es el camino y apela a la concentración y a "poner todos los sentidos" para volver a él.
En rueda de prensa, remarcó la solidez que quiere para su Nàstic y la importancia de "no conceder". Ahí yace quizás el peor defecto de este equipo. ¿El Nou Estadi ayudará a subsanarlo? La exigencia de la afición debe ser innegociable para no admitir relajación.
El técnico entiende la frustración de la parroquia grana después de los últimos resultados. Sabe que hay cosas que no se han hecho bien, pero confía en el papel del Temple y en el empuje de la gente para recuperar una ilusión que empezó a manifestarse durante los primeros partidos del entrenador cordobés. Sabe que el equipo lo necesita.
Un Teruel curtido en defensa
Enfrente estará un grupo, el de Vicente Parras, que llega con una doble lectura. Por una parte, es uno de los menos goleados –ha encajado diez tantos menos que el Nàstic–, pero, por otra, también es de los menos goleadores –ha marcado nueve menos– y ha sumado tan solo dos victorias –consecutivas ante Villarreal B (1-2) y Algeciras (1-0)– en sus últimos ocho partidos.
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Juanfran Moreno
El conjunto aragonés llega tras sumar, como el Nàstic, dos derrotas consecutivas –en Tarazona (3-2) y contra el Antequera (0-1)–, pero ha sido una de las sorpresas de este curso en la Primera RFEF, pues se trata de un recién ascendido que además se ha reforzado durante este mercado invernal, algo que en Can Nàstic todavía no ha ocurrido.
Se trata del veterano delantero Lolo Plá, con pasado en la Primera División y en el propio Nàstic de Tarragona (temporada 2019-2020), que llega de la Iraq Stars League para sustituir a Ayman Arguigue, delantero que activó su cláusula para rescindir su contrato por pocos minutos jugados.
Será, pues, un duelo equilibrado e igualado que el Nàstic debe aprovechar para subirse de nuevo al tren de una ilusión perdida y recuperar los brotes verdes que se vieron durante los primeros partidos de Parralo. El equipo no puede permitirse, a estas alturas de la temporada, caer en el limbo de la media tabla. Sabe que hay que reaccionar.