«La gente se levanta de nuestras terrazas, el olor es insoportable»

Restaurantes de la calle Pau Casals de Cambrils piden la retirada de los contenedores de basura ubicados al lado de sus locales

| Actualizado a 11 agosto 2022 07:00
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Varios restaurantes de la calle Pau Casals de Cambrils están hartos de los problemas que les ocasionan los contenedores de basura que están ubicados junto a sus locales. Aseguran al Diari que los clientes no quieren comer en sus terrazas por el mal olor y el ruido que generan los camiones de recogida de residuos, que pasan en horas punta y provocan retenciones en plena vía, con pitidos de conductores molestos.

«La gente que está sentada se levanta de nuestras terrazas, el olor es insoportable. No podemos continuar así porque nosotros comemos gracias a nuestros negocios y nos quedan solo veinte días de trabajo. Pedimos una solución porque esta situación nos está perjudicando mucho», dice una de las restauradoras visiblemente afectada.

Hace tres meses estos mismos empresarios ya denunciaron a este medio la situación por la que estaban atravesando a raíz de las obras de la Rambla Jaume I. Cuando se empezó la remodelación, se reubicaron varios contenedores en la esquina de Pau Casals con la calle Barques. El Ayuntamiento les «prometió» que iban a cambiar los contenedores de sitio antes de Semana Santa, pero este paso no se dio y en mayo volvieron a exigir el cambio ante la inminente llegada de los turistas al municipio.

Los contenedores se reubicaron en este punto de la calle por las obras de la Rambla Jaume I

«No ha cambiado nada, vamos a peor. Empezamos con cuatro contenedores y ahora hay siete. No entendemos por qué si Sanidad nos pide unas normas para poder tener abiertos nuestros restaurantes, no se encargue de que la calle Pau Casals esté en condiciones. No podemos ni vivir ni trabajar así», apuntan molestos los empresarios, que prefieren mantener su anonimato.

Además del mal olor que desprenden los contenedores, también está el problema de los comportamientos incívicos, tanto de restaurantes como de vecinos, que tiran la basura y dejan el suelo lleno de restos de pescado, carne y otros alimentos que atraen a cucarachas y ratas. «Tenemos a todos los restaurantes de primera línea que vienen hasta aquí a tirar la basura. Algunos no tienen cuidado y tiran restos en la vía o cuando está el contenedor lleno dejan la bolsa fuera. También arrastran los cubos y van dejando restos, lo que conlleva más mal olor», lamentan.

Una imagen que, para estos restauradores, no es «nada buena» para Cambrils. Como explican, se encargan ellos mismos de limpiar su tramo de calle porque el camión encargado de esta tarea se para en la esquina de Pau Casals con la calle Sant Pere y ya no continúa la limpieza por el trozo donde hay una mayor concentración de terrazas de restaurantes. «De buena mañana la calle ya está sucia y la gente no puede acceder a nuestros locales por la acumulación de basura y otros restos que hay en la acera. Es una mala imagen para el turismo. En segunda línea no nos cuidan y nosotros también pagamos nuestros impuestos como hacen los locales situados en primera línea. El ayuntamiento nos va a cobrar el impuesto de las terrazas, pero no lo pagaremos porque no las podemos usar», dicen.

Prueba piloto diferente

Una de las medidas que reclamaban los restauradores era la recogida puerta puerta a puerta, un servicio que se puso en marcha en julio a través de la empresa de servicios comarcales medioambientales Secomsa. Pero el planteamiento no convenció a estos empresarios, que piden un sistema diferente. «No nos hemos acogido porque consideramos que no daríamos buena imagen si, a las 12 de la noche, dejamos los cubos llenos de residuos justo al lado de los contenedores. El mal olor ya sería terrible. Creemos que la frecuencia de recogida se debería replantear», manifiestan.

«El Ayuntamiento nos va a cobrar el impuesto de las terrazas pero nosotros no lo pagaremos porque no las podemos usar», aseguran

Los empresarios también han sugerido que se mueva la batería de contenedores justo al lado de las obras del hotel el Pòsit, que llevan más de un año y medio paradas.

Desde el Ayuntamiento de Cambrils afirman que la ubicación de los contenedores es «provisional» y que no se tocarán hasta que finalicen las obras de la Rambla Jaume I, a finales de diciembre. Respecto al cambio de ubicación al lado del hotel, afirman que no es viable porque el camión de basura recoge por la derecha y allí la batería quedaría a la izquierda.

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