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‘La noche me confunde’ en Reus

Cada fin de semana, la Guàrdia Urbana activa una campaña contra el incivismo a la hora del cierre de locales de ocio. La Chismosa se ha llevado la palma en el ultimo de julio por una pelea multitudinaria y tres heridos. Los otros locales no están exentos de actas por infracciones

| Actualizado a 03 agosto 2022 08:08
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Entre las 5 y las 7 de la mañana, hora obligada de cierre de los locales de ocio nocturnos, las patrullas de la Guàrdia Urbana de Reus se multiplican por la ciudad: La Fàbrica, Sabana, Hangar, Classix y La Chismosa son sus paradas.

En cada uno de estos locales se pretende que la noche se cierre en paz, sin alteraciones con el vecindario, sin infracciones en la vía pública, sin peleas u otros delitos más graves.

Las actas por desorden público o alteración son el orden del día de los tres días de fin de semana, de viernes a domingo. Actas que terminarán en denuncia administrativa a sus autores.

Este último fin de semana, el desorden ha ido más allá con dos situaciones potencialmente peligrosas. Ambos en el local de La Chismosa, en la calle de L’Amargura como si el nombre del vial ya augurara que las noches de fiesta latina terminaran de una forma diferente a la deseada. Un local que hace pocos meses ya fue cerrado por el Ayuntamiento de forma temporal.

En la madrugada del sábado, la Guàrdia Urbana confiscó un arma blanca a un cliente. Éste se había marchado del lugar ante la presencia policial, pero fue interceptado en la calle Prat de la Riba y decomisado el cuchillo. ¿Qué hacía con él en La Chismosa? Posiblemente tenerlo a mano en caso de pelea, una de las ‘aficiones’ que se repiten en este local de música latina.

A la madrugada siguiente, la situación empeoró. Fue una pelea en el interior del local, al parecer multitudinaria, la que puso en alerta a los agentes locales (que pidieron refuerzos a Mossos).

En esta ocasión, tres heridos: una responsable del local con un botellazo en la cabeza y dos clientes con cortes en las manos. Ambos declinaron asistencia médica (heridas superficiales), pero se les levantó acta ya que su historial de antecedentes daba pie a múltiples sospechas.

Para rematar la madrugada, Mossos investiga una posible agresión sexual de una adolescente que lo denunció en una calle cercana a otra discoteca, Classix, situada en el Raval de Robuster. El posible delito se habría cometido fuera del establecimiento de ocio.

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